sábado, 26 de diciembre de 2009

Desazón en familia de joven mapuche asesinado en dictadura

Corte Suprema rebajó la condena al responsable de crimen de Nelson Curiñir Lincoqueo. Asimismo, el máximo tribunal aplicó la prescripción de la acción reparatoria denegando el pago de $200 millones que había establecido la Corte de Apelaciones de Temuko por concepto de daño moral. Su madre y hermanos recurrirán a la Corte Interamericana de Derechos Humanos buscando justicia.

Nelson Curiñir era un destacado estudiante de Construcción Civil cuando fue detenido en octubre de 1973 por organismos de represión por haber militado en las Juventudes Comunistas. “Era la segunda semana de octubre de 1973 cuando Zoila Lincoqueo acudió hasta el Regimiento Tucapel donde funcionaba la Fiscalía Militar de Temuko, a cargo de Alfonso Podlech. La mujer buscaba desesperadamente a su hijo Nelson Curiñir Lincoqueo (22), que había sido secuestrado tras el golpe de Estado.

Ante la pregunta de cuál fue la razón para que detuvieran al estudiante de Construcción Civil, el abogado Podlech inquirió: ¿A qué partido pertenece la persona buscada? La mujer respondió que era militante del PC. En ese mismo instante el encuentro terminó violentamente luego que el fiscal militar exclamara ¡Qué bien muerto está!”. Este es parte del relato que esta familia mapuche tiene como registro de las acciones que emprendieron durante aquellos años con el objetivo de encontrar al joven, quien -según se estableció en investigaciones judiciales- fue asesinado y hecho desaparecer por integrantes de la Base Aérea Maquehue en Temuko. Ahora toda esta información cobra un sinsentido luego que la Corte Suprema decidiera hace algunos días rebajar la condena a Heriberto Pereira Rojas, único encausado en este crimen, asignándole la pena de tres años remitidos por el delito de homicidio calificado. El máximo tribunal además, por voto mayoritario, prescribió la acción civil, revocando la indemnización de $200 millones a los que la Corte de Apelaciones de Temuko había condenado al fisco por concepto de daño moral y en la que eran beneficiarios sus familiares entre ellos Zoila Lincoqueo que aún sigue dando la lucha por hacer justicia para su hijo. Hijos de la adversidad Tras conocerse esta resolución, el historiador Hernán Curiñir Lincoqueo relata la desazón que siente la familia al haber quedado con la sensación de injusticia. “Nosotros lo tomamos desde un punto de vista muy particular. Entendemos que como somos una familia mapuche, somos hijos de la adversidad y creemos que nuestra sociedad es de mentira y que no existe igualdad de derecho para todos los ciudadanos de nuestro país”, señaló el profesional que fue detenido junto a su hermano el 6 de octubre de 1973, luego que ambos militaran en las Juventudes Comunistas. Asimismo, criticó el actuar de la Suprema en esta causa en la que a su juicio se vulneran los tratados internacionales que explicitan que estos crímenes no pueden ser amnistiables, ni imprescriptibles de ninguna forma. “Ahora los secuestradores, torturadores y asesinos de mi hermano caminan libremente por la zona (…) Me temo que con esta actitud que ha tomado sistemáticamente la justicia, el máximo tribunal da carta abierta para que en el futuro estos deleznables hechos vuelvan a ocurrir, total los criminales ya tienen asegurada la impunidad”, sostuvo Curiñir. Consultado si cree que influyó en el proceso que fueran mapuches, el historiador asintió señalando que en ningún momento la Suprema se hizo cargo del Convenio 169 que el país suscribió en septiembre pasado y que llama a la protección de los pueblos originarios. “Nelson es parte de los casi 200 mapuches a los que la dictadura secuestró, torturó, asesinó e hizo desaparecer”, expuso. Luego que la familia encontrara en 1990 el cuerpo de Nelson Curiñir, registrado como N.N. en el cementerio de Nueva Imperial, la lucha de la familia se centró en la búsqueda de verdad, justicia y reparación. Ante el inapelable fallo de la Suprema su familia se apronta a una nueva batalla: recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que este organismo corrija “la impunidad con la que este organismo actuó y nos saque de esta indefensión en la que quedamos tras este largo proceso judicial”.

El caso de Nelson Curiñir Lincoqueo Nelson Wladimiro Curiñir Lincoqueo, 22 años a la fecha de su secuestro, estudiante universitario, mapuche, fue secuestrado por personal de la Fuerza Aérea de Chile, correspondiente al grupo N° 3 de Helicópteros, con asiento en la Base Aérea Maquehue de Temuko a cargo de Andrés Pacheco Cárdenas. Siendo las 01.20 horas del 6 de octubre de 1973, en un número de 15 a 20 sujetos en tenidas de combate, armados de fusiles; con sus caras pintadas, llegan a su hogar ubicado en la ciudad de Temuko en un jeep color mostaza y en una camioneta Chevrolet C-10; no portan orden de detención alguna; irrumpen violentamente.

El que hace de jefe de los secuestradores es el sujeto Heriberto Pereira Rojas, como se reconoce en la posterior investigación, tiene una mancha en la cara, que no puede disimilar ni con la cara pintada, preguntan por Nelson Curiñir Lincoqueo, estudiante de la Universidad Técnica del Estado; Nelson se identifica como tal, le ordenan vestirse, indican que va a ser trasladado al grupo N° 3 de la Base Aérea Maquehue, donde sólo le harán “algunas preguntitas”, para posteriormente ser dejado en libertad. El jefe de patrulla, es observado atentamente por Bartolo Curiñir, padre de Nelson mientras allanaban su hogar.

Antes del mediodía de ese sábado su madre Zoila, se dirige a la base aérea e ingresa a ella, el objetivo es poder hablar con un uniformado a quien ubicaba y preguntar por su hijo y las razones de su detención, logra ingresar aproximadamente 3 cuadras o más, al acceder y bajar por unos peldaños en una construcción del recinto, que intuye es el lugar de detención de su hijo Nelson, sorpresivamente aparecen desde ese inmueble unos cinco guardias armados, que le ordenan retirarse de inmediato, su hijo le conoce su voz y le dice “ ándate mami, que te van a matar”. Ante tal amenaza de muerte su madre se retira, logrando escuchar gritos de otras personas, incluyendo voces de mujer. El martes 9 de octubre de ese año, visitaron su hogar, tres jóvenes militares concriptos de la Base aérea Maquehue de apellidos Yañez, Oliva y Ahumada, vestían de civil, ellos son portadores de una nota escrita por Nelson en la cual manifiesta a su familia, que se encuentra bien y que pronto sería puesto en libertad; agrega una de las personas que si le querían enviar algo, el lo podría recibir el día miércoles 10 al mediodía en el “puente nuevo” sobre el río Cautín, lugar cercano al recinto militar. Su hermano Hernán concurre a la cita, le lleva ropa interior, cigarros, pan y una nota escrita para él. En la segunda semana de octubre su madre concurre al regimiento Tucapel, en donde funciona la fiscalía militar a cargo de Alfonso Podlech, quien la recibe en su oficina con uniforme militar, exhibe su pistola en el escritorio, es resguardado por militares, ella le pregunta la razón por la detención de su hijo, a lo que el, contra pregunta…. ¿a que partido pertenecía la persona buscada?, al responderle que este era el Partido Comunista, Podlech afirma…. ¡ que bien muerto está¡ es sacada violentamente del recinto militar, por orden de este “Fiscal Militar”.

El deambular de la familia, buscando repuesta a esta injusticia es incesante; después de un sin número de esfuerzos se logra conseguir una entrevista con el Intendente de la Región Coronel Hernán Ramírez Ramírez, para el miércoles 17 de octubre a media tarde, al ser recibida le pregunta la razón de la detención de su hijo Nelson,…. este se comunica de inmediato, vía telefónica con personal de la base aérea Maquehue, previa conversación, informa a su madre que este sería dejado en libertad en la misma tarde o, en el peor de los casos sería pasado a la cárcel de Temuko. Coincidentemente, esa misma tarde, es trasmitido un Bando Militar N° 10 de las Fuerzas Armadas y de Orden por las radios locales, firmado por el Comandante de la Guarnición Militar de Temuko, Coronel Pablo Iturriaga Marchesse, Este señala que "Nelson Curiñir se escapó de una patrulla militar mientras era trasladado desde la base aérea Maquehue hasta el recinto de la Cárcel de Temuko, encargándose su captura vivo o muerto". Este Bando es reproducido por el Diario Austral del día jueves 18 de octubre de 1973. Como quedará demostrado, por la investigación realizada y la información que la familia logra recopilar, los hechos se suceden así… En la madrugada del 13 de octubre, aproximadamente a las 03,00 en horas del toque de queda, es sacado Nelson Curiñir, inmovilizado de pies y manos, en el pickup de una camioneta Chevrolet azul cubierta por una carpa, por tres de sus captores desde el recinto de la Fuerza aérea Base Maquehue, siendo trasladado por la ruta a la costa en dirección a Nva. Imperial, en el kilómetro 24, se desvían hacia el puente de Ragnintuleufu sobre el río Cautín, en donde lo asesinan, con dos impactos de bala en el cráneo, para posteriormente lanzar sus restos al río Cautín, estos son arrastrados río abajo aproximadamente unos 500 metros, para enredarse en unos sauces por el lado norte del río.

El hallazgo es denunciado a las autoridades por lugareños, concurre personal de carabineros quienes constatan el hecho y denuncian al tribunal respectivo, previa autorización de este, es trasladado el cuerpo el 14 de octubre de 1973, a la morgue del hospital de la ciudad de Nva. Imperial. En la autopsia practicada, se determinó que la causa de muerte fue por heridas de bala en la cabeza debido a la acción de terceros. Se certifica una data de muerte menor a 48 horas, se descubre entre sus ropas un papel que decía “NELSON”. Posteriormente el tribunal ordena, que sea sepultado en el Cementerio de Nueva Imperial como NN.

Tan sólo, en 1990, sus padres, en una exposición de fotos en el día del Detenido Desaparecido el 30 de agosto en Temuko, son informados por una testigo ahí presente, que su marido paramédico del hospital de Nva. Imperial había participado como auxiliar en varias autopsias de cuerpos, posteriores al 11 de septiembre de 1973, restos que posteriormente fueron sepultados como NN en el cementerio de Nva. Imperial, perfectamente alguno pudiera coincidir con la persona buscada, de acuerdo a la información entregada. Con estos nuevos antecedentes, se denuncia al tribunal respectivo, tras el procedimiento judicial de rigor, se ordena la exhumación, siendo encontrados sus restos que coinciden perfectamente con la ficha antropométrica declarada, más el reconocimiento in-situ que la familia hizo. Después de 17 años, la familia y la comunidad logra reencontrarse con el hijo, el hermano, el tío, el amigo, el mapuche, el ciudadano Nelson Wladimiro Curiñir Lincoqueo. Gestiones Realizadas Todos los esfuerzos realizados por la familia para obtener mayores antecedentes, a nivel de autoridades fueron infructuosos, Existía un terror muy grande de la gente, las ejecuciones de civiles que no obedecían las órdenes de alto, se sucedían, los allanamientos y secuestros ocurrían por doquier, todo esto, impuesto por el gobierno de facto instalado desde el 11 de septiembre de 1973. Por años la familia ignoró la suerte corrida por su ser querido en manos de sus captores. Aun así, cuando se publica la noticia de su presunta fuga, el domicilio de la familia Curiñir Lincoqueo vuelve a ser allanado y en varias oportunidades. Dos hermanos menores de Nelson son expulsados de la Universidad, optan por el exilio pues sus vidas están en grave peligro. Su hogar es visitado por “personal se seguridad” que permanecen por horas y días a la espera de los hermanos de Nelson. Su madre logra identificar a uno de esos visitantes, corresponde al hoy prominente empresario distribuidor del comercio de Temuco (antiguo interventor de DINAC) Emilio Sandoval Poo, quien en una oportunidad llegó vestido de campesino.

En el año 1975, los padres de Nelson Curiñir y su hermana, fueron citados a la Fiscalía Militar de Temuko. En este Tribunal, el interrogatorio se basó en saber el paradero de los hermanos varones del desaparecido, que se encontraban en el exilio, sin mencionar en momento alguno a Nelson Curiñir Lincoqueo. En 1978 se presentó denuncia por presunta desgracia ante el Primer Juzgado del Crimen de Temuko, ROL 54.427. En abril de 1979, por disposición de la Corte Suprema, la causa fue remitida al Sr. Ministro en Visita Alfredo Meynet González, para su acumulación al proceso 279 que investigaba los casos de personas detenidas desaparecidas del Departamento de Temuko.

En la tramitación de la causa se requirió información al Comandante del Regimiento Tucapel de Temuko, autoridad que informó que en esa Unidad no existía antecedente alguno acerca de Nelson Curiñir Lincoqueo. Asimismo, comparecieron los padres de la víctima, quienes ratificaron los términos de la denuncia y señalando las circunstancias del secuestro y posterior desaparecimiento de Nelson Curiñir desde la Base Aérea de Temuco. Sin embargo, esa Unidad Militar informó al Sr. Ministro que no se poseía información acerca del ofendido. El 25 de octubre de 1979, el Sr. Ministro se declaró incompetente y remitió los antecedentes al IV Juzgado Militar con el fundamento de que en los hechos estaban involucrados personas afectas al fuero militar. A su vez, el IV Juzgado Militar de Valdivia, con fecha 19 de diciembre de 1979, se declaró incompetente y remitió los autos al Juzgado de Aviación. Este último tribunal militar, con fecha 30 de enero de 1980, aceptó su competencia, ordenando a la Fiscalía de Aviación de Puerto Montt instruir la causa 780, la que fue sobreseída temporalmente con el fundamento de que no se encontraba acreditado el delito investigado. El auto de sobreseimiento fue aprobado por la Corte Marcial el 20 de octubre de 1981.

En abril de 1991, se presentó querella criminal por el delito de homicidio calificado, ante el Juzgado de Letras de Nueva Imperial, causa ROL N° 31.473 proceso que fue sobreseído el año 1991, por orden del juez. La lucha exigiendo justicia por familia y muchas otras continúa, por otro lado, la justicia de manera implacable recurre al decreto ley de amnistía de 1978, promulgado por la dictadura. Es así como las sentencias por casos de DDHH emitidas por la Corte Suprema…. son amnistiados por tanto, sin castigo. Familiares de algunas víctimas recurren a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, argumentando “Denegación de Justicia”. Sus casos son aceptados e investigados por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. De estos casos emergen las primeras sentencias y son condenatorias al Estado de Chile, a quien se le ordena terminar con la famosa ley de “Auto amnistía” vigente desde 1978.

Es así como es ordenado el Estado de Chile a cumplir los compromisos firmados con la comunidad Internacional, esto empieza a ocurrir aproximadamente desde el año 2004 cuando se emiten las primeras sentencias condenatorias. En este contexto, el gobierno del presidente Lagos se ve presionado por las familias exigiendo justicia, por otro lado debe cumplir los compromisos firmados con la comunidad internacional, Toma la decisión a inicios del año 2005, de reabrir los casos e investigarlos. El 4 de agosto de 2005 se presento Querella Criminal Causa ROL 113.459 por Homicidio Calificado y asociación Ilícita a Cargo del Ministro Instructor Fernando Carreño en el Primer Juzgado del Crimen de Temuko causa que se investigó por 2 años y 8 meses con un fallo emitido el 8 de mayo de 2008, en que no se condena ni a personas ni al Estado por el crimen de “Lesa Humanidad” perpetrado contra el estudiante mapuche de 22 años Nelson Vladimiro Curiñir Lincoqueo.

La familia apela a la Corte de Apelaciones de Temuko que falla el 1 se septiembre de 2008 en la Causa ROL 46 de 2008, Este tribunal condena al sujeto Heriberto Pereira a 5 años y un día de prisión. Al Estado a pagar una indemnización a la familia por daños morales. Por no haber podido garantizar la vida de uno de sus integrantes como lo dice la Constitución de la República de Chile. Además ordena reabrir el sumario para determinar responsabilidades que pudiera caberles en el delito a oficiales, suboficiales, reservistas siendo algunos de ellos: Jorge Freygang Campaña; Luis Yañez Silva; Enrique Rebolledo Sotelo; Jorge Aliro Valdebenito Isler; German Cantarutti Pereda; Emilio Sandoval Poo; Jorge Soto; Luís Soto Pinto ; Angel Campos Quiroga.

El único inculpado Heriberto Pereira Rojas y el Fisco de Chile apelan a la Corte Suprema, argumentando prescripción y amnistía del delito, conocido y condenado en el mundo entero como: “crímenes de lesa humanidad”. La Corte Suprema acoge la apelación en la Causa Rol 5836 2008 y en fallo emitido el 3 de diciembre de 2009 condenan al único inculpado a una pena remitida de tres años, se rechaza la condena que la Corte de Apelaciones había establecido en contra del Fisco de Chile.

Las palabras finales para la familia y para toda la comunidad afectada, que la publicación de este relato, con un periplo de 36 años exigiendo justicia, sirva al menos para mitigar la desazón, de una justicia que no llegó, no entregó a cada uno lo que correspondía, por un acto tal deleznable, reconocido en el mundo entero como “Crímen de lesa humanidad”. En que la víctima fue ejecutada por agentes del Estado de Chile, por el sólo hecho de pensar diferente, sin tener la más mínima oportunidad de defensa. La sociedad chilena, debe asumirlo como que su alma fue dañada, pues aquí se castigó la libertad de pensamiento. Es hora de decir basta, es hora de decir que las instituciones funciones en donde debemos respetar los pactos y acuerdos internacionales suscritos por el país, es hora que ellos funcionen. Los delitos de Lesa Humanidad no prescriben ni se pueden amnistiar.

Comunicado Publico De un luchador social encarcelado

Yo, Eduardo Osses Moreno, 25 años, prisionero político en apoyo a la causa Mapuche, actualmente recluido en la cárcel de la ciudad de Angol, región de la Araucanía, Chile, acusado de Atentado Incendiario, quiero denunciar ante la Opinión pública local, nacional e Internacional, el burdo montaje del cual estoy siendo objeto.

1.- El día lunes 14 de diciembre de 2009, en una audiencia de revisión de medida cautelar realizada en el Tribunal de Garantía de la Ciudad de Collipulli, y en vista a todos los antecedentes que demuestran mi absoluta inocencia recupere mi libertad, después de permanecer 3 meses en prisión Preventiva, acusado de atentar contra dos camiones en el mes de Septiembre del presente año en la ruta 5 sur.

2.- Posteriormente y continuando con la práctica de persecución política judicial y ensañamiento hacia todos los luchadores sociales, el fiscal del Ministerio Publico Miguel Ángel Velásquez, apeló ante la Corte de Apelación de Temuco la resolución de Libertad del Tribunal de Collipulli, la cual fue revocada dictándose inmediatamente una orden de detención la que fue llevada a cabo por Carabineros de Fuerzas Especiales, quienes irrumpieron violentamente en mi domicilio a eso de las 18 hora del día viernes 18 del presente mes donde fui detenido, ingresando nuevamente a la cárcel de Angol alcanzando estar libre solo por 4 días.

3.- Asumo con dignidad y la frente en alto la Prisión Política, teniendo en cuenta que soy una persona absolutamente inocente de todos los cargo por el cual estoy procesado, amigo y simpatizante de la hermosa y justa lucha del Pueblo Mapuche, pueblo que históricamente ha tenido que soportar las mas grandes atrocidades cometida por la Corona Española y posteriormente por el Estado Chileno, por esta razón digo que no se me persigue por cometer este hecho si no mas bien por la idea y pensamiento. Por lo tanto señalo y denuncio que estoy siendo víctima de un burdo montaje, esto porque el día de los hecho yo me encontraba en un lugar distinto a donde se produjeron los incidentes, compartiendo con otros amigo en un bar en la ciudad de Ercilla, regresando a mi hogar alrededor de las 4 de la madrugada, después de unos 10 minutos, un fuerte contingente policial rodeo mi domicilio y bajo mentiras fui sacado de mi hogar y conducido a la comisaría de Ercilla que se encuentra distante a unos 100 metros de mi casa, y sin saber que estaba ocurriendo preguntaba a los carabinero, pero ellos respondían a que solo se trata de un control de identidad, pasados unos minutos y estando en dicha comisaría de pronto llego un carabinero con 3 pañoletas de propiedad de mi pareja, una parca, dos panfleto de una actividad cultural realizado en la ciudad de Santiago semanas antes, dos pinturas en genero, pertenencias que los carabineros mencionaron que eran suficiente para involucrarme en este hecho. Después de una hora y estando yo en calidad de detenido, se produjo otro allanamiento a mi domicilio esta vez para sacar unas herramientas como alicates de propiedad de mi padre, salieron al patio y con la herramienta cortaron alambres a los alrededores y las fotografiaron. Según consta en la carpeta de investigación y declaraciones de carabineros por este lugar habría ingresado a mi casa corriendo para esconderme, con todas estas pertenencias y supuestas diligencia realizadas el fiscal pretende demostrar la supuesta participación en estos hecho. 4.- Como se puede apreciar estamos ante un nuevo montaje judicial, preparado por las policías chilenas, con el objetivo de atribuir culpabilidad a cualquier luchador social, demostrando ante la opinión pública resultados eficaces y agilidad en sus investigaciones y así demostrar que ellos están cumpliendo con su labor de dar resultado en sus investigaciones y seguridad Nacional. La Justicia que se practica en la Novena región y especialmente al tema del conflicto Mapuche, el ministerio Publico no busca a los verdaderos responsables, más bien busca a un responsable para cada hecho, razón por la cual Rechazo categóricamente este nuevo encarcelamiento, por que soy completamente inocente de todos lo que se me imputa. Finalmente hago un amplio llamado a todas las agrupaciones de Derechos Humanos, colectivos, hogares estudiantiles, estudiantes, organizaciones sociales, organizaciones y comunidades mapuche a denunciar los montajes que elabora el Estados Chilenos, para buscar condenar a muchos luchadores sociales que solo buscamos un mundo más justo y donde se respeten los derechos humanos y podamos vivir dignamente.
LIBERTAD A TODOS LO PRISIONEROS POLITICO MAPUCHE Y NO MAPUCHE  BASTA DE ATROPELLOS  Eduardo Oses Moreno - Prisionero Político
Cárcel de Angol -  21 de diciembre de 2009
UNA PEQUEÑA REFLEXIÓN SOBRE LA LUCHA ANTICARCELARIA En el contexto actual, los golpes represivos de la bestia capitalista han ido generando el secuestro legal de muchxs de nuestrxs compañerxs. La agudización de la guerra social y la insumisión a toda forma de poder, hacen preveer nuevas detenciones, largas condenas y años de encierro para nuestrxs compañerxs de lucha. Esto es una proyección realista, la consecuencia lógica al oponerse con la vida toda a los dictámenes de los poderosos. Por ello es que se vuelve urgente la construcción de un puente con una historia de lucha librada aquí hace algunos años atrás: la cárcel combativa, la incanzable y permanente batalla contra el mandato carcelario. La guerra declarada a la prisión y a quienes la ejecutan y le dan vida, es decir, los gendarmes, fue un proceso largo, duro y sangriento, protagonizado por los prisioneros politicos de principios de los años ’90 (cuya tradición de lucha se arrastra desde la dictadura), específicamente las organizaciones FPMR y Mapu-Lautaro. Hay muchas lecciones que sacar del pasado y no nos referimos aquí a un “pasado” perdido en el espacio, empolvado en los libros de anécdotas añejas, no… Son pocos los años que nos separan desde el día en que el último de aquellos compañeros logró salir de la cárcel, de hecho muchas de las autoridades carcelarias son las mismas, continúan aún hoy recibiendo un salario por robar libertades ajenas. Entonces, cuando el enemigo se muestra claro y continuo, la lucha no debe decaer, muy por el contrario, debe avanzar a paso firme por la destrucción de todo lo que nos quiere transformar en esclavos. Esta es una cualidad importante de nuestra guerra, porque batallamos por la aniquilación de toda forma de poder, abocadxs a destruir todo germen de autoridad. Nuestros intereses desbordan las reivindicaciones por las condiciones específicas que deben vivir lxs prisionerxs en el encierro, aún cuando no las ignora ni las relega a un segundo plano. Las supera porque apunta a destruir aquello que las genera: el poder. La cotidianeidad que deben enfrentar nuestrxs hermanxs en las prisiones no debe ser un tema ignorado, la solidaridad va enmarcada en atender sus necesidades, pero no puede terminar allí, pues una solidaridad insurrecta y antiautoritaria se expande y multiplica con cada gesto de propaganda y ataque (que aún siendo lo mismo, merecen ser recalcados). Aprender como nutrirse de las experiencias pasadas es un paso vital para no enfrentar la lucha con falencias, tanto morales como estratégicas. Nuestro llamado es claro, reconstruir nuestra propia historia, por nosotrxs mismxs y con nuestros medios, colectivizarla y enfrentar estos duros momentos con la cabeza erguida del guerrero que se prepara para el ataque. “Siempre dignos en el combate”, asumiendo que la prisión no es el fin del camino, al contrario, es un terreno más donde luchar. El como enfrentemos una posible etapa carcelaria ira encendiendo (o apagando) corazones “afuera” y evidenciará la coherencia y veracidad de nuestras posiciones discursivas en torno a la guerra social, ni inocentes ni culpables… sus enemigos declarados. Con todo el aparataje que despliegan para simples allanamientos, evidencian sin dudas como se preparan para la guerra, nuestros enemigos ven el conflicto con claridad, es momento de actuar! Hermanxs, compañerxs, ánimo, fuerza y convicción. --------------------------------------------------------------------------- SOMERA VISIÓN DE LA CÁRCEL, EN LA SEMANA INTERNACIONAL El control sobre los cuerpos en prisión es una situación que en lo particular sobrepasa la tolerancia cotidiana. Como reos asistimos diariamente a la anulación constante de las naturales características que significan reconocernos como seres humanos únicos e irrepetibles. Así, los limites no son solo estructurales , sino que la constante vigilancia en estos reducidos espacios terminan perneando las subjetividades mecanizando molestas posturas que reflejan la sumisión que exije el carcelero. Aquí cada paso se transforma en un referente del comportamiento del otro (Manos atrás frente al vigilante, aceptación de los horarios, lenguaje, cortes, largo de cabellos y vellos, inspección rutinaria de cada sitio incluido aquellos en que te sientes haciendo un strepteese). Nada pertenece al ámbito de lo privado y todo es propiedad del vigilante de turno. Este exije rendimiento y se complace con la humillación, con la diligencia, atención y lealtad. Tener disposiciones contrapuestas equivale al anuncio del castigo al pensamiento autónomo. Saber sustraerse determina la consagración a la cordura de la cual cada cual toma o deja dependiendo de sus intereses. Intereses que generalmente sacrifican el interés colectivo. Difícil es encontrar compatibilidad de criterios cuando permanentemente la locura del castigo (que es la cárcel misma) se sobrepasa con amenazas de mas penas. Aquí resignarse no es una cobardía. Vivir automáticamente sin que la voluntad precediera cada acto es parte de la normalidad que debemos soportar. Ocultos, sin ser engranajes productivos de la sociedad, sino por el contrario ser la espectacular relación entre lo permitido y lo prohibido y por ende, de la marginalización en tumbas de hormigón de lo divergente e inasimilable, nos obliga a inutilizar nuestras capacidades y virtudes. Somos el claro avance de la omnipotencia sobre la humanidad que anuncia el crepúsculo de las individualidades, o mas bien el advenimiento del termino de las singularidades y la autodeterminación. El patrón impide la desobediencia y el libre actuar en una prisión mas amplia y mal etiquetada como sociedad. El carcelero, por otra parte como regente de sus muros, homologa la figura de su mandante. Como prisioneros continuamos con esa diferencia que se tradujo maquinalmente en eliminación: No tributamos sus insaciables riquezas. No obstante, sus políticas de reinserción apuntan hacia la inclusión y son estas mismas luego requisito para sus piedades. Salir pronto se transforma en fin para muchos; y la viveza en sus más extensos sentidos toma estas herramientas y las degenera transmutando los propósitos para conseguir una bizarra libertad que es luego transgresora de leyes y propiedad. El castigo seguira siendo instrumento absurdo de los canallas siempre que la indigencia sea el futuro esplendor que vislumbran sus horizontes. Las cárceles aumentaran sus números y la cantidad de presos también. Despabilar el entendimiento de que la levedad de las respuestas y confrontaciones solo hacen crecer la soberbia y ostentación de sus privilegios, reclama esfuerzos espontáneos que incrementen la guerra antisocial y su intranquilidad
PAZ, PARA ELLOS, ¡JAMAS!! AXEL OSORIO -C.A.S- SANTIAGO DE CHILE, DICIEMBRE