Concejales, regantes y representantes de las comunidades indígenas denunciaron en la Comisión de Recursos Naturales el daño que la minera Barrick, con su proyecto Pascua Lama, ubicado en la Región de Atacama, estaría provocando en el caudal del Río Huasco y en los glaciares que alimentan esta fuente de recurso hídrico.
Cecilia Anacaona, integrante de la Comunidad de Regantes y organizaciones sociales del río Huasco, dijo que pese a la gran sequía que afecta a la zona, “estamos dudosos por la intervención que hay en la alta cordillera, no hay una supervisión a la explotación de los glaciares y a la intervención en el río, por lo que estamos suponiendo que debido a la minera, está disminuyendo drásticamente el caudal”.
Osciel Cubillos, regante de Alto del Carmen, dijo que los agricultores de la zona se están viendo perjudicados. “La empresa Barrick ha mermado el caudal de agua, el que no cuenta con tranques naturales en la parte alta de la cordillera sino que se mantiene con los glaciares que hoy están siendo destruidos y no queremos que nos pase lo que le pasó al Valle de Copiapó que se quedó sin una gota de agua”.
Solange Bordones, miembro del Consejo Regional Diaguita de Atacama, dijo que la escasez de agua está afectando el estilo de vida de la gente de la zona, quienes viven gracias a la ganadería, la agricultura o la trashumancia. “Lamentablemente los sondajes desvían el curso de las aguas subterráneas, las aguas se contaminan y todo eso es lo que hemos venido a exponer porque queremos que esto no siga pasando”, recalcó.
Cecilia Anacaona, integrante de la Comunidad de Regantes y organizaciones sociales del río Huasco, dijo que pese a la gran sequía que afecta a la zona, “estamos dudosos por la intervención que hay en la alta cordillera, no hay una supervisión a la explotación de los glaciares y a la intervención en el río, por lo que estamos suponiendo que debido a la minera, está disminuyendo drásticamente el caudal”.
Osciel Cubillos, regante de Alto del Carmen, dijo que los agricultores de la zona se están viendo perjudicados. “La empresa Barrick ha mermado el caudal de agua, el que no cuenta con tranques naturales en la parte alta de la cordillera sino que se mantiene con los glaciares que hoy están siendo destruidos y no queremos que nos pase lo que le pasó al Valle de Copiapó que se quedó sin una gota de agua”.
Solange Bordones, miembro del Consejo Regional Diaguita de Atacama, dijo que la escasez de agua está afectando el estilo de vida de la gente de la zona, quienes viven gracias a la ganadería, la agricultura o la trashumancia. “Lamentablemente los sondajes desvían el curso de las aguas subterráneas, las aguas se contaminan y todo eso es lo que hemos venido a exponer porque queremos que esto no siga pasando”, recalcó.



