domingo, 15 de marzo de 2026
A 6 años de la partida de Mariano Puga Concha
Como pasa tan rápido el tiempo, Mariano. Ya serán seis años de tú partida física, pero tu memoria y tus enseñanzas quedaron sembradas para siempre en quienes tuvimos la fortuna de conocerte y caminar junto a ti. No te has ido del todo: sigues presente en cada gesto de solidaridad, en cada organización popular, en cada lucha de los pobres que levantan la cabeza y dicen basta a la injusticia.
Cómo olvidar aquel crudo invierno cuando te pregunté por qué andabas con tus ojotas, esas que tú llamabas “compañeras de viaje”. Con serenidad me respondiste que millones de pobres en el mundo sentían hambre y frío todos los días, y que sentir ese frío era una forma de no olvidar su sufrimiento. Esa respuesta sencilla, pero profunda, era una lección de vida, una ética revolucionaria hecha carne: ponerse en el lugar del oprimido, caminar con él y no hablar desde la comodidad.
Mariano era un cura obrero, profundamente marcado por los principios de la teología de la liberación, esa corriente que entiende el evangelio no como resignación, sino como un llamado a la justicia y a la liberación de los pueblos. Buscaba al Cristo doliente entre los más pobres, en las poblaciones olvidadas y en los márgenes de la sociedad.
En cada lugar donde estuvo en La Legua, Cerro Navia, Villa Francia, y en tantas otras comunidades compartió la vida del pueblo. Estuvo en las ollas comunes cuando el hambre golpeaba fuerte, acompañó a los presos y a sus familias, caminó junto a los obreros de la construcción, trabajando y compartiendo su realidad. Qué lección nos dejaste: un hombre nacido en una raíz aristocrática que decidió romper con los privilegios y ponerse del lado de los que luchan, ganándose así el nombre y el respeto de “cura obrero”.
Nos acompañaste en los momentos más duros de la dictadura. Encabezaste, junto a otros sacerdotes comprometidos, el Vía Crucis popular, donde las comunidades de base como: La Victoria, Cerro Navia, La Legua, La Pincoya, El cortijo, La Bandera y muchas más se convertían en un solo pueblo caminante. Allí se levantaban las voces cantando el Credo Nicaragüense, símbolo de una fe rebelde que se negaba a aceptar la injusticia como destino.
Ahí estaba tu pueblo cristiano, escuchando tú palabra, no la de un Cristo resignado, sino la de un Cristo liberador, que camina con los pobres y se levanta contra la opresión. La opción por los pobres fue tu trinchera de lucha. No fue un discurso, fue una forma de vivir, de organizar, de resistir. Nos enseñaste que la fe y la revolución pueden caminar juntas cuando el centro es la dignidad humana.
Hoy, Mariano, cuando el mundo sigue marcado por la desigualdad y cuando muchos quieren borrar la memoria de los pueblos que luchan, tu ejemplo vuelve a iluminar el camino. Nos recuerdas que la dignidad no se negocia y que la solidaridad es también una forma de combate.
Cuánta falta nos haces hoy, Mariano, pero sabemos que tu semilla sigue viva en las poblaciones, en los trabajadores, en quienes siguen creyendo que otro mundo es posible.
Dondequiera que estés, compañero Mariano, recibe nuestro abrazo rebelde y seguiremos levantando tu bandera, continuando la trinchera que ayudaste a construir.
14 de marzo 2026
Cómo olvidar aquel crudo invierno cuando te pregunté por qué andabas con tus ojotas, esas que tú llamabas “compañeras de viaje”. Con serenidad me respondiste que millones de pobres en el mundo sentían hambre y frío todos los días, y que sentir ese frío era una forma de no olvidar su sufrimiento. Esa respuesta sencilla, pero profunda, era una lección de vida, una ética revolucionaria hecha carne: ponerse en el lugar del oprimido, caminar con él y no hablar desde la comodidad.
Mariano era un cura obrero, profundamente marcado por los principios de la teología de la liberación, esa corriente que entiende el evangelio no como resignación, sino como un llamado a la justicia y a la liberación de los pueblos. Buscaba al Cristo doliente entre los más pobres, en las poblaciones olvidadas y en los márgenes de la sociedad.
En cada lugar donde estuvo en La Legua, Cerro Navia, Villa Francia, y en tantas otras comunidades compartió la vida del pueblo. Estuvo en las ollas comunes cuando el hambre golpeaba fuerte, acompañó a los presos y a sus familias, caminó junto a los obreros de la construcción, trabajando y compartiendo su realidad. Qué lección nos dejaste: un hombre nacido en una raíz aristocrática que decidió romper con los privilegios y ponerse del lado de los que luchan, ganándose así el nombre y el respeto de “cura obrero”.
Nos acompañaste en los momentos más duros de la dictadura. Encabezaste, junto a otros sacerdotes comprometidos, el Vía Crucis popular, donde las comunidades de base como: La Victoria, Cerro Navia, La Legua, La Pincoya, El cortijo, La Bandera y muchas más se convertían en un solo pueblo caminante. Allí se levantaban las voces cantando el Credo Nicaragüense, símbolo de una fe rebelde que se negaba a aceptar la injusticia como destino.
Ahí estaba tu pueblo cristiano, escuchando tú palabra, no la de un Cristo resignado, sino la de un Cristo liberador, que camina con los pobres y se levanta contra la opresión. La opción por los pobres fue tu trinchera de lucha. No fue un discurso, fue una forma de vivir, de organizar, de resistir. Nos enseñaste que la fe y la revolución pueden caminar juntas cuando el centro es la dignidad humana.
Hoy, Mariano, cuando el mundo sigue marcado por la desigualdad y cuando muchos quieren borrar la memoria de los pueblos que luchan, tu ejemplo vuelve a iluminar el camino. Nos recuerdas que la dignidad no se negocia y que la solidaridad es también una forma de combate.
Cuánta falta nos haces hoy, Mariano, pero sabemos que tu semilla sigue viva en las poblaciones, en los trabajadores, en quienes siguen creyendo que otro mundo es posible.
Dondequiera que estés, compañero Mariano, recibe nuestro abrazo rebelde y seguiremos levantando tu bandera, continuando la trinchera que ayudaste a construir.
14 de marzo 2026
jueves, 12 de marzo de 2026
ACTUALIDAD
Kast pide respeto por Boric, aseguró que recibió un país en malas condiciones y firma seis decretos en materias clave en su primer día como Presidente. Pide auditoría.
De acuerdo con los antecedentes, cerca de las 20:00 horas se produjeron disturbios en la Avenida Libertador Bernardo O’Higgins, donde manifestantes levantaron barricadas a la altura del sector de Portugal.Tras el incidente, personal policial disparó para repeler los "ataques " y detuvo a la mujer que supuestamente lanzaba piedras en contra de la policía.
miércoles, 11 de marzo de 2026
Estudiantes se toman Liceo 1 durante el cambio de mando: despliegan banderas en contra de Kast
«Liceo 1 anti facho anti Kast». Ése mensaje fue el que alumnas del Liceo Javiera Carrera escribieron sobre una bandera de Chile que colgaron en la fachada de la institución en la «toma simbólica» que iniciaron la mañana de hoy. Las clases tuvieron que ser suspendidas.
Foto: Diana Lozano
Foto: Diana Lozano
lunes, 9 de marzo de 2026
domingo, 8 de marzo de 2026
martes, 20 de enero de 2026
Un mega incendio forestal incontrolable devasta sectores de Penco-lirquén (Región del Biobío)
Un mega incendio forestal incontrolable devasta sectores de Penco-lirquén (Región del Biobío), consumiendo gran parte del Fundo Coihueco, donde se proyecta el Parque para Penco y se encuentran los últimos bosques de queule del mundo (especie en peligro crítico, considerada fósil viviente).
El fuego, iniciado en tres focos aislados —dos muy cerca del área planificada para el proyecto minero de tierras raras de Aclara Resources, ha arrasado ejemplares centenarios, flora y fauna nativa, además de numerosas viviendas.
La Corporación Parque para Penco denuncia en medio de las llamas: «Se quemó el parque, se quemó donde se quiere instalar la minera, se quemaron muchas casas» y cuestiona: «Sin queules, sin pitaos, sin fauna nativa… así les conviene».
La comunidad, en histórico conflicto socioambiental, afirma que la minería es incompatible con la preservación del ecosistema, el río Penco y el turismo local, tras décadas de monocultivos forestales altamente inflamables. La catástrofe agrava la disputa territorial y genera profunda desconfianza. (Emergencia con alerta roja activa en la zona).
Fuente: Defendamos Patagonia
El fuego, iniciado en tres focos aislados —dos muy cerca del área planificada para el proyecto minero de tierras raras de Aclara Resources, ha arrasado ejemplares centenarios, flora y fauna nativa, además de numerosas viviendas.
La Corporación Parque para Penco denuncia en medio de las llamas: «Se quemó el parque, se quemó donde se quiere instalar la minera, se quemaron muchas casas» y cuestiona: «Sin queules, sin pitaos, sin fauna nativa… así les conviene».
La comunidad, en histórico conflicto socioambiental, afirma que la minería es incompatible con la preservación del ecosistema, el río Penco y el turismo local, tras décadas de monocultivos forestales altamente inflamables. La catástrofe agrava la disputa territorial y genera profunda desconfianza. (Emergencia con alerta roja activa en la zona).
Fuente: Defendamos Patagonia
viernes, 16 de enero de 2026
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