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jueves, 22 de octubre de 2026
La Guerra Patriótica Y Nacional: Documento de diciembre de 1988 dado por la D. N.
Documento de Diciembre de 1988 dado por la D. N. Fue elaborado por El Compañero Rodrigo en la Habana en su visita a esta a mediados del año 1988, meses antes de su caída. Existe el manuscrito del documento. Al original le fueron corregidas algunas frases y palabras dispersas por quienes editaron dicho documento sin alterar su esencia. I. -) INTRODUCCIÓN LA FARSA CONTINUA: EL régimen mantiene sus afanes perpetuistas y, los planes elaborados en el Departamento de Estado norteamericano e impulsados por Pinochet, siguen prolongando este sistema de opresión y terror en contra de la voluntad de la mayoría de los Chilenos La incertidumbre y la indignación cruzan a nuestro pueblo. Una vez más Pinochet y su régimen se oponen al legitimo anhelo de un pueblo que desea vivir en libertad y en democracia . Voluntad que se ha expresado de mil maneras en estos l5 años de tiranía, incluso aceptando y experimentando todas las opciones provenientes desde las cúpulas políticas . Este último 05 de octubre ratifica Chile, una vez más su anhelo y esperanza de terminar de inmediato con un régimen de oprobio, pero como en veces anteriores sus deseos se estrellan contra la fuerza del tirano. El pueblo de Chile ha conocido cuál ha sido nuestra posición desde aquel primer manifiesto en el año l984. El pueblo de CHILE conoció de nuestra razones para rechazar un plebiscito que respondía a una etapa más en el conograma de perpetuación del régimen. Nuestro pueblo comprendió que este lo validamos solo como una expresión de coyuntura que permitiera acumular fuerzas en la perspectiva de impulsar a las masas a formas y niveles de lucha superior. El pueblo Chileno comprobó en la práctica nuestro respeto hacia quienes pensaban honestamente que con su voto NO, contribuían en forma efectiva a la recuperación de la democracia y la institucionalidad necesaria, para poner en el centro la solución definitiva de los problemas estructurales que afectan a nuestra sociedad. Proceso que permitiera la recuperación de los derechos ciudadanos de todos los Chilenos, la libertad de todos los presos políticos y la aplicación de la justicia de aquellos responsables de tanta violación a la vida y a los derechos fundamentales en nuestra Patria. El pueblo también escuchó nuestra denuncia que, independientemente de los resultados de las farsa, PINOCHET seguirá en el poder, que desconocería una vez más, la voluntad de millones de chilenos. Sin ser el momento de culpar a nadie, es justo decir sin embargo, que la situación que hoy tuvimos fue posibilitada por una actitud conciliadora y entreguista, que alimentó falsas ilusiones y que aún persisten en mendingar derechos que solo se conquistan luchando. Con el transcurso de los años las alternativas para acabar con el régimen se ha ido estrechando cada vez más. Posibilidades que ayer se impulsaban para una realidad concreta, se ha ido cancelando también por una realidad concreta. La historia de lucha y experiencia de pueblos hermanos, nuestra propia historia, la práctica misma de la lucha opositora en 15 años, nuestra experiencia en 5 años de desarrollo y accionar contra la tiranía, nos señalan que solo la movilización y organización popular capaz de generar una fuerza militar propia, una fuerza paramilitar a nivel nacional y poderosa fuerza de masas con capacidad de imponerse en su conjunto a la fuerzas reaccionarias en las que se sustenten el régimen, será la única posibilidad real que ponga nuestro pueblo en forma definitiva, en el camino por derrocar el régimen y asumir el poder. Los Rodriguistas hemos sido claros en señalar en estos 5 años, que el problema fundamental de nuestro pueblo que se reduce solo la salida del tirano. El problema de nuestro pueblo consiste en terminar de una vez y para siempre con el régimen y su base de sustentación, para a partir de ello, general las condiciones que le permitan construir uno nuevo, profundamente democrático y en el cual, el sea el protagonista principal. ESTAMOS SEGUROS QUE EL PROBLEMA DE LA TIRANÍA LO DEBERÁ RESOLVER EL PROPIO PUEBLO. Transitando un largo y difícil camino. Estamos seguros que dicha solución no podrá venir desde afuera, ni mucho menos de quienes engendraron la dictadura al norte de Río Grande. La solicitud tampoco vendrá de aquellos que han apoyado en forma abierta o incubierta todas las expresiones antipopulares en nuestra patria. De aquellos que han sido cómplices en más de una masacre cuando fueron gobiernos. De aquellos que conspiraron contra el Gobierno de Salvador Allende desde antes de que este fuese una realidad. De aquellos que apoyaron al golpe fascista y que hoy, con ropajes nuevos se convierten en “paladines de la democracia”. De aquellos que durante todos estos años no han dudado en acoplase en sintonía contra la tiranía, para aquellos que hoy condenan la movilización social, el esclarecimiento y justicia por la violación sistemática de los Derechos Humanos. De aquellos que están dispuestos a “negociar a espaldas del pueblo”, a incorporarse a la constitucionalidad fascista y que no aspiran más allá que lograr un escaño. ¡ Cuan ingenuos son aquellos que creen en estos líderes que piensan que insertándose en el sistema, podrán transformarlo desde dentro !. PINOCHET y su régimen han ocupado estos 15 años en pavimentar el camino de perpetuación. Han construido en los últimos 8 años el instrumento institucional que le permite proyectarse en el tiempo. El tirano ha ido consolidando un poder militar en torno a su persona. En el que solo los más ingenuos sueñan ser figura. La perpetuación se sigue consumando. Se cierran poco a poco las puertas de la autopía, la lógica. Cada vez más claro se evidencia que PINOCHET y su régimen, no están dispuestos a ceder en un ápice en sus propósitos. Se evidencia con cristalina transparencia que este régimen no conoce otra política, que aquella que más le conviene en su perpetuación. ANTE ELLO LA DISYUNTIVA ES CLARA: ¡ O nos doblegamos ante la tiranía, aceptando el camino de rendición y postración a la que pretenden someternos ! ¡ o nos revelamos y luchamos, alzándonos con dignidad y orgullo, llenos de patriotismo, amor a la libertad y con fe ilimitada en las fuerzas del pueblo; emprendiendo el camino decisivo que nos libere y gloriosamente de la opresión!. El FPMR no le ha hecho promesas a nadie ni vendido ilusiones a nuestro pueblo. El pueblo de Chile ha sido testigo de nuestra profunda consecuencia revolucionaria y democrática, en el actuar de acuerdo a lo que decimos. Nuestro accionar y nuestra palabra son una sola una sola cosa una sola cosa y, por ello, lo único que ofrecemos es un lugar en el combate contra la tiranía. La decisión del F.P.M.R. ha sido asumir desde ya la lucha armada como la principal forma de hacer política en nuestra Patria y, consecuente con ello. Proclamó el inicio de la Guerra Patriótica y Nacional en todo el territorio. Esta es una decisión seria, de alta responsabilidad histórica y la asumimos conscientes de ello y de todas las dificultades que debemos enfrentar. SABEMOS QUE EL CAMINO QUE COMENZAMOS A TRANSITAR ES LARGO Y NO ESTA EXENTO DE GRANDES DIFICULTADES. Asumimos esta estrategia de lucha con absoluta decisión, como producto del análisis de nuestra realidad, cuando todos los caminos se cierran y con infinita convicción de que el valor y la dignidad de nuestro pueblo son inmensos, tan altos como la cordillera de los Andes, en la certeza de que no existe arma ninguna ni fuerza capaz de oprimir a un pueblo, cuando este se decide a luchar por su liberación. Las reservas patrióticas de el pueblo son ilimitadas. El F.P.M.R. apelará a esas reservas conduciéndolas al camino de la lucha armada. Estamos cierto que nuestro pueblo no vacilará en la disyuntiva de arrodillarse ante la tiranía o, de luchar con fe inclaudicable hasta vencer. II.- ) LA GUERRA PATRIÓTICA NACIONAL COMO ÚNICA ALTERNATIVA DIGNA. Proclamamos que la guerra patriótica y nacional (GPN) como único camino posible en nuestra patria para recuperar su libertad. Hemos partido para ello del análisis del principal obstáculo que debemos derrotar, basado en lo que ha sido nuestro país en estos últimos 15 años. Por cierto, debemos enfrentar como ha sido hasta ahora, la encarnada resistencia del régimen de PINOCHET y de sus Fuerzas Armadas quienes el 11 de Septiembre declararon la guerra al pueblo de Chile. El enemigo que enfrentamos es fuerte, pero no invencible. Tenemos a nuestro favor la superioridad moral que otorga el combatir contra unas FF.AA., que se han transformado en un ejercito de ocupación de su propia patria. Esto, que por cierto en su papel, se agudizará hasta su nivel más alto. Es por ello que debemos contar con la capacidad militar que nos permite afectar cada vez más contundente a su fuerza. Al comenzar está guerra libertaria en condiciones de abierta inferioridad debemos recurrir a todos los frentes de lucha con todo nuestro valor, audacia, e ingenio; en cada rincón del territorio Nacional, para ir superando esta desigualdad y desgastando a toda hora en todo lugar a quienes nos oprime, a la vez que vamos construyendo nuestras fuerzas. Por ello hemos definido la GPN como un proceso global e integral de lucha, que convina lo militar, lo político, la movilización social, toda expresión de lucha y en la que tienen lugar todos los patriotas que se proponen la derrota del enemigo, mediante la combinación de golpes en todos estos frentes, siendo el accionar militar el factor principal para ganar la guerra, pues este será decisivo en el desgaste físico y moral del enemigo. Hemos definido moralmente las GPN un proceso no breve pero el que irá transitando por distintas etapas ascendente a lo largo de los cuales iremos construyendo el ejercito del pueblo y las fuerzas necesarias para derrotar al régimen y sus fuerzas armadas. Este proceso pone en el centro la lucha armada, por ordenar y enriquecer todas las demás formas de lucha, en este momento histórico que vivimos, valora y estimula la participación amplia de los luchadores en todos los frentes, en ciudades, pueblos y campos en todo el país, con un poderoso ejercito del pueblo. Pero será la GPN el factor que agudice la lucha, profundice las contradicciones y acelere la toma de conciencia de las masas y su incorporación a la lucha. La construcción del gran Ejercito Patriótico popular, en el que nos unamos todos los chilenos cansados de esta tragedia en que vivimos, se irá conformando en el curso mismo de la guerra. No obstante ya hoy, nuestras unidades guerrilleras en el campo y la ciudad, así como, las milicias Rodriguistas y otras fuerzas revolucionarias, expresan la posibilidad real de construir en la lucha y junto a todos quienes están dispuestos a combatir frontalmente al régimen, las Fuerzas Armadas Patrióticas y de Liberación, que se proyecte por sobre la coyuntura y sea capaz de conducir al pueblo por un camino de victoria. La movilización y la lucha constante del pueblo, a través de sus organizaciones; actividad militar, paramilitar de los pobladores, de los estudiantes, de los trabajadores, de los campesinos, y de los Mapuches, todos organizadores en milicias u otras instancias de combate son decisivos, aunque en un inicio lo expresen con acciones pequeñas, pues estas en su conjunto apuntan a la dispersión y desgaste del enemigo, del mismo modo que se oriente a la consolidación de esfuerzos insustituibles en etapas superiores de la guerra patriótica nacional. El contenido de la GPN será incrementado por fuertes golpes a la economía y al enemigo en todo el país. Orientando su accionar a socavar la moral combativa de aquellas fuerzas que se empeñan en mantener la dictadura criminal del Pinochet. Todos estos factores irán confluyendo hacia el gran objetivo de terminar con el régimen, lo que será alcanzado solo con la complementación de la forma superior del combate popular, es decir, con la generalización de la lucha armada a nivel nacional. Este camino que iniciamos lo emprendemos llenos de dignidad, amor por la patria y confianza en la victoria. Como lo hicieron los padres de la patria en su justa guerra con la independencia nacional. El FPMR está dispuesto a hacerlo con la GPN; potenciando y movilizando el esfuerzo nacional y combativo en cada rincón del país. Tenemos la idea correcta, se trata ahora de crear la fuerza material que Chile necesita para alcanzar su liberación. No podemos permitir que la cobardía o la indecisión tienda un manto sobre la realidad que nos aqueja, no menos permitir que esta dictadura criminal siga perpetuando sus crímenes sobre los mejores hijos de nuestra patria. III. -) NUESTRO OBJETIVO PATRIÓTICO Y DE LIBERACIÓN NACIONAL Hemos iniciado las GPN con el firme propósito de luchar hasta alcanzar la victoria, y dar respuesta a los legítimos anhelos del pueblo de Chile. Nuestra lucha es por recuperar los derechos y conquistas arrebatadas a sangre y fuego a millones de Chilenos , a los jóvenes cesantes perseguidos; a aquellos sin perspectivas y futuro; a los trabajadores explotados e indefensos; a los pobladores sometidos a las más brutales condiciones de virtual supervivencia; a los campesinos empobrecidos; al pueblo Mapuche marginado del desarrollo económico y social del país. Es decir, al pueblo de Chile que con impotencia y frustración sufre el rigor de la vida diaria. Los Rodriguistas luchamos por: 1.- EL FIN DEL RÉGIMEN DE PINOCHET Y DE TODO EL APARATAJE CONSTITUCIONAL REPRESIVO. El cumplimiento de este objetivo pasa necesariamente por. -La derogación de la constitución del 80 -La disolución inmediata de todos los aparatos represivos y de seguridad. -El juicio a torturadores y responsables de los crímenes y atrocidades en contra de los Derechos Humanos. -La derogación de la doctrina de Seguridad Nacional y su sustitución por una doctrina de Defensa Nacional. - La estructuración de nuevas FF.AA. y Carabineros, en base a los Oficiales y soldados que hayan demostrado un comportamiento profesional y correcto, así como por todos los Chilenos aptos que deseen incorporarse. - La confiscación de los bienes de Pinochet, de su camarilla y allegados. 2.- LA INSTAURACIÓN DE UN GOBIERNO PATRIÓTICO Y DE UNIDAD NACIONAL. De carácter transitorio en el que participen todos los sectores opositores. Que ponga en primer lugar los intereses de las mayorías de los Chilenos., en especial, aquellos de los sectores más desposeídos. Para ello deberá por lo menos impulsar -El restablecimiento inmediato de todas las libertades y derechos ciudadanos. El respeto irrestricto de los Derechos Humanos. La liberación de todos los presos políticos Convocación a una Asamblea Constituyente que represente genuinamente a todos los sectores de la sociedad y que se aboque a la elaboración de una constitución que, basada en la constitución de l925, en el estudio del grupo de los 24 y otros, restablezca de forma definitiva una institucionalidad que asegure el protagonismo del pueblo y convoque a elecciones libres para que los Chilenos decidan su destino. 3.- IMPULSAR UN PLAN ECONÓMICO DE RECONSTRUCCIÓN NACIONAL. Que se plantee el impulso del desarrollo nacional, que priorice la satisfacción de las necesidades básicas de la población, que termine con el actual estado de indefensión y saqueo de nuestro país por las transnacionales extranjeras, que emplee en el desarrollo nacional los inmensos recursos que se destinan al pago de la deuda externa. Este plan de reconstrucción Nacional deberá asegurar. - Un salario mínimo a los trabajadores de la ciudad y del campo, que signifique la satisfacción digna de sus necesidades esenciales. - El desarrollo de los planes de absorción de la cesantía. - La condonación de deudas a todos los deudores de menores ingresos. -Un plan de reformas en el campo, que asigne el acceso a la tierra a los campesinos, así como , la asistencia técnica y crediticia necesaria. - El restablecimiento de los derechos de los trabajadores de la ciudad y el campo; la eliminación del plan laboral fascista. -El reconocimiento al pueblo mapuche, la derogación de las leyes destinadas a su exterminio y la devolución inmediata a sus tierras. 4.- EDUCACIÓN DIGNA PARA TODOS. - Que permita garantizar el acceso a ella de todos los Chilenos. Para ello deberá. - Garantizar educación gratuita por el Estado y acceso a la Enseñanza Superior de todos los estudiantes aptos. - Asegurar la participación democrática de todos los estamentos, en la Dirección de los centros de enseñanza -Restablecimiento de la economía universitaria. - Impulso de programas de Estudio en la proyección mediante una profunda reforma urbana y un plan de construcción de viviendas, que permita dar solución a los sin casa y allegados, desarrollando estructuras que permitan su participación activa en la construcción. 6.- SALUD PARA EL PUEBLO. Acorde al desarrollo tecnológico de esta época, impulsando servicios de calidad, oportunos y accequibles a todos los Chilenos, en especial hacia aquellos de menores recursos. 7.- UNA POLITICA SOCIAL Y CULTURAL JUSTA. Que permite dar trato merecido a pensionados y jubilados, mediante un profundo cambio en el sistema provisional actual, eliminando las diversas formas que asume la discriminación de la mujer; impulsando el desarrollo de la cultura nacional. Liquidando todas las formas existentes de censura y las leyes que atentan contra la creación artística y cultural. 8.- ESTABLECIMIENTO DE UNA POLITICA EXTERIOR DE FRATERNIDAD Y COOPERACIÓN. Con todos los países y pueblos del mundo. Profundizando especialmente nuestros lazos de amistad y colaboración con el continente Latinoamericano y vecinos del Cono Sur, así como, con los países del Tercer Mundo Estas son nuestras principales reivindicaciones. Interpretamos en ellas a la inmensa mayoría de los Chilenos. Ellas expresan nuestra aspiración social. Para ello es necesario realizar junto con las transformaciones políticas, una serie de transformaciones económico- sociales que signifique poner fin a la concentración del poder político y económico, hoy en unas pocas manos y transfiriéndolo a manos de la inmensa mayoría que hoy no los posee. IV.- ACERCA DE LA VANGUARDIA Y UNIDAD DE LOS REVOLUCIONARIOS. Nuestra posición representa el sentir del pueblo de Chile, de esa inmensa mayoría de millones de Chilenos que estamos cansados de vivir postergados. De un pueblo que se ve obligado a emplear la fuerza para poner fin a un régimen criminal que le ha arrebatado su libertad y el derecho a vivir en paz. Este proceso necesariamente deberá impulsarse a partir de pronósticos científicos, lo que no significa que pueda ser encasillado en normas rígidas de acción. Para los Rodriguistas el arte de la dirección política, de la vanguardia consisten en poder ir generando situaciones que llevan al conjunto del movimiento popular en la dirección correcta, al margen de las desviaciones puntuales que puedan producirse y que no incidirán en la marcha general de los acontecimientos. LOS RODRIGUISTAS JAMÁS CAEREMOS EN LAS DEBILIDADES QUE EN TORNO A LA CUESTIÓN DE LA VANGUARDIA TANTO HAN MARCADO Y ESCINDIDO EL CAMPO POPULAR. Sabemos que ésta no existen en forma preestablecida. Sabemos que este atributo lo valida solo cuando el pueblo en aquellos partidos u organizaciones revolucionarias capaces de demostrar en la práctica su capacidad real de conducir, en cada período o momento de la lucha, al pueblo organizado de forma autónoma e independiente; siempre en confrontación con el poder establecido, en cada período o momento de la lucha, al pueblo organizado de forma autónoma e independiente; siempre en confrontación con el poder establecido, hasta conseguir el triunfo revolucionario, es decir, la toma del poder. Respetamos por ende la legítima aspiración de organizaciones y partidos revolucionarios por convertirse en los reales conductores de su pueblo. Del mismo modo, exigimos respeto en nuestra legítima aspiración de ser parte de dicha vanguardia. Creemos que aspectos importantes en la construcción de la vanguardia político-militar son entre otros. 1.-) CONTAR CON UN PROYECTO ESTRATÉGICO JUSTO, que incorpore e interprete el sentir de todas las masas y fuerzas sociales potenciales revolucionarias. Creemos que éste también facilita el camino para avanzar a la unidad. La existencia de ese proyecto que el F.F.M.R. lo expresa en sus objetivos patrióticos y de Liberación Nacional y la voluntad política de lograr la unificación de las fuerzas revolucionarias - que el F.P.M.R. lo expresa en sus objetivos patrióticos y de Liberación Nacional - y la voluntad política de lograr la unificación de las fuerzas revolucionarias - que el F.P.M.R. asume como la Unidad Patriótica - son los factores más importantes para lograr la unidad del pueblo y elevar su moral combativa. 2.- LA CAPACIDAD DE IR APRENDIENDO DE NUESTROS ERRORES Y DEFICIENCIAS , de enfrentar con más éxito al enemigo y, por sobre todo. De contar con militantes “acerados” en su comprensión y decisión para la acción férreamente unidos en torno a su proyecto estratégico. 3.- CAPACIDAD DE IR TOMANDO DECISIONES JUSTAS, en correspondencia a las realidades de cada territorio, aplicando siempre un criterio flexible y creativo, en la implementación de nuestra línea política-estratégica , la guerra Patriótica Nacional. 4.- LA FIRMEZA DE DECISION PARA AVANZAR, lo que se orienta a potenciar y elevar cualitativamente el poder organizativo y combativo de las fuerzas patrióticas. Es en este marco que el F.P.M.R. expresar lo esencial que se desprende de su línea política en la consolidación de la Vanguardia político-militar del pueblo, nacional en su dimensión y amplia en su composición social. En relación a la unidad de los revolucionarios, estamos ciertos que no existen recetas universales para su logro y que cada pueblo deberá al calor de su lucha descubrir y transitar el camino más apropiado. Estamos seguros que el proceso unitario de los sectores más consecuentes y avanzados de nuestra sociedad, forma parte de la construcción y vanguardia revolucionaria. Dicho proceso es y será siempre complejo. Estará compuesto por procesos progresivos de acercamiento e identidad de principios; por el dialogo fraterno y transparente; por una discusión ideológica profunda y el esfuerzo por avanzar hacia la unidad de acción; por la capacidad de ir superando en la práctica diaria, los estrechismos partidarios y discutiendo nuestras divergencias con espíritu patriótico; por consolidar el respeto hacia otras organizaciones revolucionarias; por hacer los esfuerzos en alcanzar acuerdos cada vez más significativos; por impulsar de forma desinteresada la cooperación en la práctica entre las organizaciones y superar los afanes homogénicos y el sectarismo que tanto nos ha marcado el pasado. Todos estos juicios los englobamos en el concepto de Unidad Patriótica. En un proceso continuo y progresivo, en el que se confunden dialécticamente la búsqueda de la unidad y la lucha frontal contra la tiranía. Los Rodriguistas estamos seguros que hoy, el mejor aporte que podemos entregar para avanzar en la unidad de las fuerzas revolucionarias y democráticas, es poner en la práctica una estrategia que demuestre ser la más correcta en la lucha contra Pinochet y su régimen y, aprendiendo a cada instante, de la actitud generosa y consecuente de nuestro pueblo, que plasma la unidad en el diario enfrentamiento con la horda Pinochetista. PALABRAS FINALES Compatriotas: Ha llegado la hora del pueblo ¡La hora de los humillados de los perseguidos, de los explotados, de los que estamos cansados de promesas no cumplidas. Ha llegado la hora en que nos unamos todos los patriotas, sin sectarismos ni egoísmos; poniendo en primer plano el interés supremo del país que nos permita avanzar por el camino de la Guerra Patriótica Nacional. A luchar y luchar ¡ A unirse al F.P.M.R., a las milicias Rodriguistas, a unirse a todas las trincheras consecuentes y desde allí, combatir decididamente contra este régimen criminal en el camino de esta Guerra Patriótica y Nacional. Ha llegado la hora de la dignidad patriótica ¡ De enfrentar con las armas en la mano este régimen criminal. Ya hemos dicho que nos hemos ganado el derecho para afirmar con serenidad que pertenecemos a una generación que no quiere terminar sus días frustrada, sino que al contrario, aspira a vivir en libertad y conocer la felicidad. ¡Nacimos para vencer y no para ser vencidos ! Los Rodriguistas que han vertido su sangre, que han combatido y que combaten con audacia y heroísmo en medio de las mayores dificultades; los que soportan la presión y las más terribles torturas, todos ellos, han construido una fuerza que jamás será destruida. Cuando se asume la lucha armada, esta no puede asumir las medias. La decisión total está en el FPMR, por ello nos persiguen con saña e incluso tratan de desprestigiaron ante las masas. Pero el pueblo nos reconoce, nos acoge y nos nutre de combatientes y cuadros capaces. Con nuestra moral que no es otra que la de luchar en forma inclaudicable ante un enemigo sanguinario y opresor, proclamamos hoy el inicio de una fase de lucha armada y libertaria: La Guerra Patriótica Nacional. Proclamamos hoy Nuestros objetivos Patrióticos y de Liberación Nacional. Proclamamos que hoy más que nunca, nuestra luchar es hasta vencer o morir. ¡ La dignidad del pueblo de Chile es tan alta, como la Cordillera de los Andes, que iluminará el camino de lucha y de victoria ! DIRECCION NACIONAL FRENTE PATRIÓTICO MANUEL RODRÍGUEZ Santiago de Chile. 14 de Diciembre de 1988
