sábado, 19 de septiembre de 2026

El 18 de septiembre de 1810 se constituyó en Santiago la Primera Junta Nacional de Gobierno, fecha que tradicionalmente se presenta como el inicio de la independencia de Chile. Sin embargo, aquel proceso estuvo lejos de significar una ruptura inmediata con la dominación colonial española. La Junta se formó todavía en nombre del rey Fernando VII, en el contexto de la crisis de la monarquía española provocada por la invasión napoleónica.

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El 18 de septiembre de 1810 se constituyó en Santiago la Primera Junta Nacional de Gobierno, fecha que tradicionalmente se presenta como el inicio de la independencia de Chile. Sin embargo, aquel proceso estuvo lejos de significar una ruptura inmediata con la dominación colonial española. La Junta se formó todavía en nombre del rey Fernando VII, en el contexto de la crisis de la monarquía española provocada por la invasión napoleónica.
La ruptura definitiva fue un proceso largo y marcado por guerras, enfrentamientos políticos y profundas disputas entre distintos sectores de la sociedad. Recién el 12 de febrero de 1818, en Talca, se realizó la proclamación y firma solemne del Acta de Independencia de Chile, mientras continuaba la guerra contra las fuerzas realistas. La independencia no fue, por tanto, un acontecimiento de un solo día, sino el resultado de años de conflictos y luchas.
También es necesario recordar que la construcción de la nueva República estuvo atravesada por enfrentamientos entre los propios independentistas. Entre las figuras que terminaron enfrentadas con el sector encabezado por Bernardo O'Higgins estuvieron Manuel Rodríguez y los hermanos Juan José y Luis Carrera, protagonistas de distintas etapas de la lucha independentista.
Manuel Rodríguez, abogado, guerrillero y figura popular de la independencia, fue detenido y asesinado en 1818 en Tiltil. Los hermanos Juan José y Luis Carrera fueron fusilados en Mendoza en 1818, mientras José Miguel Carrera, una de las figuras centrales del proceso independentista, terminó ejecutado en Mendoza en 1821.
Recordar el 18 de septiembre no debería significar solamente repetir una versión oficial de la historia. También implica preguntarnos quiénes lucharon, quiénes fueron derrotados, quiénes ejercieron el poder después de la independencia y qué sectores populares quedaron fuera de aquella nueva República.
La memoria histórica no se construye solamente con desfiles y banderas. También se construye recuperando las voces silenciadas, las luchas de quienes participaron en los procesos de transformación y las contradicciones que marcaron el nacimiento de Chile como Estado independiente.