viernes, 26 de marzo de 2010

Carta de los Padres de los Hermanos Vergara Toledo

(por Manuel Vergara Meza / Luisa Toledo)
El jueves 11 de marzo pasado, los convocamos a los tribunales de injusticia para que nos acompañaran, ya que se vería el caso de nuestros amados Rafael y Eduardo. Desgraciadamente, después de esperar casi tres horas, y cuando ya iba a entrar el caso a la sala plenaria de la Corte suprema, vino el tremendo temblor 7.2... empezaron a caer pedazos de cornizas, vidrios y todos tuvimos que ponernos en las orillas, a los jueces se les cayeron las pelucas y ordenaron el desalojo del tribunal... Otra vez a esperar... Agradecemos de corazón a las más de 100 personas que estuvieron con nosotros ese día esperando. Y hemos decidido no convocarlos otra vez sino hasta cuando se dicte la sentencia, que nosotros pensamos que va a ser por lo menos dentro de un mes más, con suerte. Así es que les pedimos que guarden fuerzas para ese día que nosotros les avisaremos oportunamente. Es importante ese día porque serán llevados por primera vez los pacos asesinos a la corte y saldrán esposados, cualquiera sea la sentencia que se les dé. Nuestra esperanza es que podamos juntarnos para conmemorar el 29 de marzo el "día del joven combatiente", a pesar de las amenazas del nuevo gobierno de que no lo permitirá. A nuestros queridos amigos y amigas de toda la vida: “DE LO QUE FUIMOS NO TENEMOS SINO ESTAS MARCAS CRUELES, PORQUE AQUELLOS DOLORES CONFIRMAN NUESTRA EXISTENCIA”. (NERUDA). Nos dirigimos a ustedes, como todos los años lo hacemos en esta fecha, para saludarlos. Esperamos que se encuentren bien luego del devastador terremoto y tsunami que nos remeció a todos por su gran poder de destrucción y muerte. Ya el peso de la represión policial que habíamos vivido el año 2009, sobre todo contra los jóvenes y contra nuestro hermano pueblo mapuche, nos había dejado a muchos y muchas agotados y con un sabor amargo por las injusticias cometidas. Los nombres de Pablo Carvajal y Matías Castro son dos ejemplos de la persecución ejercida por el gobierno de Bachelet. Ellos tienen 18 y 19 años, muchachos universitarios tomados como chivos expiatorios de un hecho en el que ninguno de los dos participó. Son inocentes de lo que se les acusa, pero para los jueces son culpables y un peligro para la sociedad sólo por la forma en cómo piensan y es así como estuvieron 6 meses en la prisión “Santiago Uno”. Y empezando el 2010 se nos viene encima el terremoto… con su secuela de calamidades. Respecto del asesinato de Eduardo y Rafael las cosas no han cambiado mucho, el sistema judicial es lento y no hay ningún apuro de parte de ellos para encarcelar a un uniformado. El expediente pasó a la Corte Suprema, pero allí duerme el sueño de los injustos. Es por eso que nosotros pedimos una entrevista con el juez Sergio Muñoz quien nos prometió gestionar su pronta vista. Es así como a finales de enero el caso de los “Hermanos Vergara Toledo” entró en tabla, pero se ha postergado su vista, porque hay muchos otros casos con “reos presos” que tienen prioridad. Sabemos que no es mucho lo que va a pasar, ya que conocemos cuáles han sido los fallos en esta Sala Penal cuando se trata de graves violaciones a los derechos humanos. Su criterio, hasta ahora, es aplicar la Ley de media prescripción que significa rebajar sustantivamente los castigos a los asesinos, dejándolos impunes. Queremos compartir con ustedes todo el proceso del asesinato de Eduardo y Rafael, para que tengan una idea más clara de ¡cuánto tiempo hemos esperado! Y dígannos, queridos amigos, si no es una bofetada en la cara para cualquier padre o madre pedirle tanta paciencia, tanta moderación… ¡¡pero si es la vida de nuestros hijos la que nos robaron…no es cualquier cosa… es la vida que nosotros le dimos con nuestro amor…!! No nos pidan que aceptemos una miserable condena para sus asesinos, porque con eso nos estarán obligando a pensar que lo único que nos queda es hacer justicia con nuestras propias manos. o 29 de marzo de 1985: Asesinato de Eduardo y Rafael.
- El caso es tomado inmediatamente por la 2° Fiscalía Militar y el fiscal Roberto Reveco lo esconde desde 1985 hasta el 2003. o El fiscal militar Roberto Reveco hace una reconstitución falsa de los hechos donde los asesinos actuaron como testigos en marzo de 1991. - El 30 de septiembre de 2003, a petición de la Jerarquía de la Iglesia Católica, la Corte Suprema remitió los antecedentes de los hermanos Vergara Toledo al juez Sr. Sergio Muñoz, para que investigara. o En marzo de 2004 el juez Muñoz inicia la investigación apoyado por la 5° Brigada de Investigaciones. - El 9 de abril de 2005 el juez Muñoz llegó a la irrefutable verdad: Eduardo y Rafael habían sido asesinados (como todos sabíamos), calificándolo como un crimen de lesa humanidad y por lo tanto imprescriptible. - El 16 de mayo el juez Carlos Gajardo emite sentencia de primera instancia: 15 años y un día para Jorge Marín Jiménez. 10 años y un día para Alex Vincent Ambler Hinojosa y 10 años y un día para Francisco Nelson Toledo Puente. Espinoza no es sentenciado porque lo declaran “loco desquiciado”. El juez que sentencia califica el asesinato de “premeditado y con alevosía” y por lo tanto sin derecho a beneficio alguno para sus hechores. - Sin embargo, inmediatamente la defensa de los asesinos apelaron a la Corte de Apelaciones en dos ocasiones las que fueron rechazadas. o El caso pasa a la Corte Suprema y allí permanece por lo menos un año siendo muy posible que durante este mes de marzo se dicte la sentencia definitiva. Esperamos, a pesar de la mayor dureza que pueda ejercer el nuevo gobierno, nos puedan acompañar en este nuevo aniversario de la pascua de nuestros amados Rafael y Eduardo.
Manuel Vergara Meza - Luisa Toledo Sepúlveda
Santiago, Villa Francia marzo de 2010.

Parada, Guerrero y Nattino

La ceremonia conmemorativa del vigésimo aniversario del secuestro y degollamiento de José Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino da cuenta de que el paso del tiempo no ha borrado la infame huella represiva de la dictadura.
Veinte cinco años después sigue estremeciendo la brutalidad con que un servicio represivo secreto de Carabineros -la Dicomcar-, que respondía directamente a su entonces general director, César Mendoza, terminó con sus vidas. Los tres fueron secuestrados a plena luz del día -torturados- y sus cuerpos arrojados en la vía pública con la complicidad nocturna.
De nada valieron entonces las múltiples acciones para lograr que fueran liberados. Mendoza, incluso, dijo -con la levedad que caracterizó su vida pública- que habían sido “los comunistas”. Entonces y ahora sabemos que ese argumento fue un insulto a la dignidad de los chilenos. Parada, Guerrero y Nattino eran militantes comunistas, pero eso nunca podría justificar -menos “explicar”, como argumentaron los civiles partidarios del pinochetismo- la forma inhumana en que los mataron.
Parada y Guerrero tenían poco más de 30 años y su actividad era pública. José Manuel Parada, hijo de los notables actores Roberto Parada y María Maluenda, cumplía funciones en la Vicaría de la Solidaridad y Guerrero -que acababa de volver de su segundo exilio- era dirigente del magisterio y profesor en el Colegio Latinoamericano, en Providencia, de cuyo acceso fue apañado junto con Parada en la mañana del 29 de marzo de 1985. Nattino hacía años que no tenía militancia activa y trabajaba en forma independiente.
El juez José Cánovas Robles fue designado ministro en visita por la Corte de Apelaciones de Santiago. Su valiente y meticulosa investigación derivó, solo cuatro meses después, en la caída de Mendoza (“se está desgranando el choclo”, dijo el general) y el desmantelamiento de la Dicomcar. La propia CNI, sucesora de la DINA, aportó a la investigación, quizá para no seguir cargando con tanta sangre.
Pero no hubo justicia de inmediato. Al poco tiempo de la salida del jefe de Carabineros, la Junta dictó la llamada “ley Mendoza,” que permitía a toda figura pública “investida de dignidad” no declarar en los tribunales, sino que el juez debía apersonarse en el domicilio que aquella fijase. Solo el retorno de la democracia permitió avances sustanciales en el caso. En 1994 el ministro en visita Milton Juica -quien reemplazó a Cánovas- dictó seis cadenas perpetuas, que la Corte Suprema dejó en cinco, las que recayeron en oficiales y suboficiales de Carabineros destinados a la Dicomcar.
El monumento en el mismo sitio donde fueron hallados los cuerpos, recuerda a las chilenas y chilenos que la lucha por verdad en los casos de las violaciones de los derechos humanos, la concreción de la justicia y la reparación -en lo que humanamente es posible- forman parte de las tareas permanentes de nuestra democracia. CARAVANA EN MEMORIA DE PARADA, NATTINO Y GUERRERO
Fecha:Domingo, 28 de marzo de 2010 Hora:10:00 - 13:00 Lugar:INICIO EN VICUÑA MACKENNA CON ALAMEDA Queridos amig@s y compañer@s, por favor reenvíen a todos sus contactos y todo lo que se les ocurra, puesto que este año se cumplen 25 años de tan horrendo crimen. Por si no pueden partir desde Plaza Italia, el recorrido será: Alameda, Bonilla Tte Cruz, Américo Vespucio, Quilicura, salida memorial. Cada año Lo Prado nos espera en Bonilla frente al Metro pues hay lugar para estacionar y Pudahuel lo hace en San Pablo pasado Victoria, altura del 9000, pueden también incorporarse a esas caravanas.