A pesar que la investigación culminada hace hace tres meses responsabiliza al carabinero por su muerte, aún no hay condena del juez militar. Es lo que destaca la familia al cumplirse dos años de la muerte del joven Matías Catrileo Quezada (22), abatido el 3 de enero de 2008 producto de un disparo por la espalda por parte de carabineros, mientras participaba de una acción simbólica de recuperación de tierras junto a la comunidad Yeupeko, en el fundo Santa Margarita propiedad de los Lucksinger en la comuna de Vilcun.
“Fue asesinado con una subametralladora UZI de un tiro por la espalda a una distancia de 20 metros, por el cabo Walter Ramírez de las fuerzas especiales de Carabineros de Chile, que portaba armamento de guerra. Algunos medios de comunicación y, el alto mando de Carabineros de Chile salieron a la defensa de los asesinos, inventando un supuesto enfrentamiento armado, apoyados en un tergiversado informe del Servicio Médico Legal de Temuco, que les sirvió para avalar la intervención de Carabineros para usar su armamento en “defensa propia”, señala en parte del comunicado.
A pesar de lo rotundo de las conclusiones de la investigación “aun así, el asesino de Matías sigue impune trabajando en la institución policial, en una “absurda y ofensiva calidad de acusado en libertad”, señalan, recordando además que el entonces comandante a cargo de la unidad policial en Temucko, fue ascendido a General.
Recuerdan también que bajo el mando de dicho oficial, fue asesinado otro joven mapuche, Jaime Mendoza Collio, también por la espalda y que nuevamente se trato de encubrir su asesinato y, el funcionario del GOPE continúa en funciones y permanece en libertad. Todo esto contracta con el actuar de la institución de Carabineros de Chile en casos de conocimiento público, que ha dado de baja a funcionarios que han protegido a narcotraficantes o, que han robado especies de un camión que había sido asaltado o, que sustrajeron partes de un vehículo robado para instalarlos en un vehículo policial.
Por lo anterior se preguntan “¿Acaso este actuar es más grave que asesinar a un mapuche? ¿Valen más los artículos de aseo robados que la vida humana? Hasta ahora las autoridades políticas y policiales con su actuar están afirmando estas interrogantes, destacan.
Finalizan el comunicado repudiando estos innegables actos de atropello a los esenciales derechos del hombre, tanto maltrato físico y psicológico y que “no se olvidara la sangre derramada, crece más dolor y más fuerza en nuestros corazones. Del mismo modo afirman que no descansaran hasta que los todos quienes tuvieron responsabilidad en el asesinato de Matías, paguen por ello. Cierran su comunicado con un categórico, “no a la impunidad”.
Cabe señalar que ayer domingo, un centenar de personas, entre familiares y amigos, concurrió hasta la tumba del estudiante mapuche. En la ocasión el padre del joven exigió “pronta” justicia en el esclarecimiento del caso. “Esperamos el veredicto final. Está muy claro de lo brutal del asesinato y que no había ninguna razón por la cual disparar”, dijo Mario Catrileo. En el caso, la Corte Marcial acusó y procesó por violencia innecesaria al cabo Walter Ramírez. En el Parque del Recuerdo se celebró un ceremonial durante la que depositaron junto a la tumba de Catrileo vasijas con agua y bandejas con cereales, según lo dicta la cultura mapuche.
martes, 5 de enero de 2010
Familia de Matías Catrileo reclama justicia en aniversario del crimen
Un centenar de personas, entre familiares y amigos, concurrió hasta la tumba del estudiante mapuche, Matías Catrileo, para conmemorar el segundo aniversario de su muerte. En la ocasión el padre del joven muerto exigió “pronta” justicia en el esclarecimiento del caso. “Esperamos el veredicto final. Está muy claro de lo brutal del asesinato y que no había ninguna razón por la cual disparar”, dijo Mario Catrileo. En el caso, la Corte Marcial acusó y procesó por violencia innecesaria al cabo Walter Ramírez.
A pesar que la investigación culminada hace hace tres meses responsabiliza al carabinero por su muerte, aún no hay condena del juez militar. Es lo que destaca la familia al cumplirse dos años de la muerte del joven Matías Catrileo Quezada (22), abatido el 3 de enero de 2008 producto de un disparo por la espalda por parte de carabineros, mientras participaba de una acción simbólica de recuperación de tierras junto a la comunidad Yeupeko, en el fundo Santa Margarita propiedad de los Lucksinger en la comuna de Vilcun.
“Fue asesinado con una subametralladora UZI de un tiro por la espalda a una distancia de 20 metros, por el cabo Walter Ramírez de las fuerzas especiales de Carabineros de Chile, que portaba armamento de guerra. Algunos medios de comunicación y, el alto mando de Carabineros de Chile salieron a la defensa de los asesinos, inventando un supuesto enfrentamiento armado, apoyados en un tergiversado informe del Servicio Médico Legal de Temuco, que les sirvió para avalar la intervención de Carabineros para usar su armamento en “defensa propia”, señala en parte del comunicado.
A pesar de lo rotundo de las conclusiones de la investigación “aun así, el asesino de Matías sigue impune trabajando en la institución policial, en una “absurda y ofensiva calidad de acusado en libertad”, señalan, recordando además que el entonces comandante a cargo de la unidad policial en Temucko, fue ascendido a General.
Recuerdan también que bajo el mando de dicho oficial, fue asesinado otro joven mapuche, Jaime Mendoza Collio, también por la espalda y que nuevamente se trato de encubrir su asesinato y, el funcionario del GOPE continúa en funciones y permanece en libertad. Todo esto contracta con el actuar de la institución de Carabineros de Chile en casos de conocimiento público, que ha dado de baja a funcionarios que han protegido a narcotraficantes o, que han robado especies de un camión que había sido asaltado o, que sustrajeron partes de un vehículo robado para instalarlos en un vehículo policial.
Por lo anterior se preguntan “¿Acaso este actuar es más grave que asesinar a un mapuche? ¿Valen más los artículos de aseo robados que la vida humana? Hasta ahora las autoridades políticas y policiales con su actuar están afirmando estas interrogantes, destacan.
Finalizan el comunicado repudiando estos innegables actos de atropello a los esenciales derechos del hombre, tanto maltrato físico y psicológico y que “no se olvidara la sangre derramada, crece más dolor y más fuerza en nuestros corazones. Del mismo modo afirman que no descansaran hasta que los todos quienes tuvieron responsabilidad en el asesinato de Matías, paguen por ello. Cierran su comunicado con un categórico, “no a la impunidad”.
Cabe señalar que ayer domingo, un centenar de personas, entre familiares y amigos, concurrió hasta la tumba del estudiante mapuche. En la ocasión el padre del joven exigió “pronta” justicia en el esclarecimiento del caso. “Esperamos el veredicto final. Está muy claro de lo brutal del asesinato y que no había ninguna razón por la cual disparar”, dijo Mario Catrileo. En el caso, la Corte Marcial acusó y procesó por violencia innecesaria al cabo Walter Ramírez. En el Parque del Recuerdo se celebró un ceremonial durante la que depositaron junto a la tumba de Catrileo vasijas con agua y bandejas con cereales, según lo dicta la cultura mapuche.
A pesar que la investigación culminada hace hace tres meses responsabiliza al carabinero por su muerte, aún no hay condena del juez militar. Es lo que destaca la familia al cumplirse dos años de la muerte del joven Matías Catrileo Quezada (22), abatido el 3 de enero de 2008 producto de un disparo por la espalda por parte de carabineros, mientras participaba de una acción simbólica de recuperación de tierras junto a la comunidad Yeupeko, en el fundo Santa Margarita propiedad de los Lucksinger en la comuna de Vilcun.
“Fue asesinado con una subametralladora UZI de un tiro por la espalda a una distancia de 20 metros, por el cabo Walter Ramírez de las fuerzas especiales de Carabineros de Chile, que portaba armamento de guerra. Algunos medios de comunicación y, el alto mando de Carabineros de Chile salieron a la defensa de los asesinos, inventando un supuesto enfrentamiento armado, apoyados en un tergiversado informe del Servicio Médico Legal de Temuco, que les sirvió para avalar la intervención de Carabineros para usar su armamento en “defensa propia”, señala en parte del comunicado.
A pesar de lo rotundo de las conclusiones de la investigación “aun así, el asesino de Matías sigue impune trabajando en la institución policial, en una “absurda y ofensiva calidad de acusado en libertad”, señalan, recordando además que el entonces comandante a cargo de la unidad policial en Temucko, fue ascendido a General.
Recuerdan también que bajo el mando de dicho oficial, fue asesinado otro joven mapuche, Jaime Mendoza Collio, también por la espalda y que nuevamente se trato de encubrir su asesinato y, el funcionario del GOPE continúa en funciones y permanece en libertad. Todo esto contracta con el actuar de la institución de Carabineros de Chile en casos de conocimiento público, que ha dado de baja a funcionarios que han protegido a narcotraficantes o, que han robado especies de un camión que había sido asaltado o, que sustrajeron partes de un vehículo robado para instalarlos en un vehículo policial.
Por lo anterior se preguntan “¿Acaso este actuar es más grave que asesinar a un mapuche? ¿Valen más los artículos de aseo robados que la vida humana? Hasta ahora las autoridades políticas y policiales con su actuar están afirmando estas interrogantes, destacan.
Finalizan el comunicado repudiando estos innegables actos de atropello a los esenciales derechos del hombre, tanto maltrato físico y psicológico y que “no se olvidara la sangre derramada, crece más dolor y más fuerza en nuestros corazones. Del mismo modo afirman que no descansaran hasta que los todos quienes tuvieron responsabilidad en el asesinato de Matías, paguen por ello. Cierran su comunicado con un categórico, “no a la impunidad”.
Cabe señalar que ayer domingo, un centenar de personas, entre familiares y amigos, concurrió hasta la tumba del estudiante mapuche. En la ocasión el padre del joven exigió “pronta” justicia en el esclarecimiento del caso. “Esperamos el veredicto final. Está muy claro de lo brutal del asesinato y que no había ninguna razón por la cual disparar”, dijo Mario Catrileo. En el caso, la Corte Marcial acusó y procesó por violencia innecesaria al cabo Walter Ramírez. En el Parque del Recuerdo se celebró un ceremonial durante la que depositaron junto a la tumba de Catrileo vasijas con agua y bandejas con cereales, según lo dicta la cultura mapuche.
Corte Marcial procesa a carabinero por agresión a fotógrafo de EFE
El cabo segundo Ivar Barría fue imputado por el delito de violencia innecesaria causando lesiones graves a Víctor Salas, durante las manifestaciones del 21 de mayo de 2008, en Valparaíso.
En la imagen se aprecia al uniformado el día de los hechos.
Por tres votos contra dos, la Corte Marcial decidió procesar al funcionario de Carabineros Ivar Germán Barría Álvarez como autor del delito de violencia innecesaria causando lesiones graves al fotógrafo de EFE, Víctor Salas Araneda, quien fue brutalmente golpeado en su ojo derecho durante las manifestaciones del 21 de mayo de 2008, en esa ciudad.
Así lo señaló el abogado defensor del profesional, Alfredo Morgado, quien planteó que "esta resolución la rescatamos puesto que echa por tierra el manto de impunidad que en un principio se había tendido sobre estos hechos. Fue una investigación compleja y difícil".
Barría, que es cabo segundo de Fuerzas Especiales, ya había sido individualizado en agosto pasado por el personal de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) de Valparaíso, pero éste había negado toda responsabilidad en la agresión, al igual que el resto de los funcionarios que estuvieron en el Parque Italia de dicha ciudad. Ese día, el funcionario iba con el casco que tenía escrito CM-3 y montaba la yegua "Altanera", cuyas manchas permitieron su individualización, según precisó Morgado.
"En primera instancia, Carabineros remitió un informe en el que se señaló que era imposible individualizar al funcionario y únicamente gracias a las características del caballo, las fotografías tomadas por distintos reporteros gráficos y a las indagaciones objetivas, responsables y profundas de la PDI se pudo individualizar", indicó el abogado.
La resolución fue adoptada por los ministros civiles Juan Manuel Muñoz y Manuel Antonio Valderrama, al que se sumó el general de Aviación, Patricio Franjola. Mientras que los votos en contra fueron de los coroneles Waldo Martínez y Manuel Arancibia, de Ejército y Carabineros, respectivamente.
Los mismos ministros civiles estuvieron por dejar en prisión preventiva a Barría, pero los coroneles de Ejército y Carabineros se opusieron, al igual que el general de Aviación, que estuvo por dejarlo en libertad y que pague una fianza.
Respecto del actual estado de salud del fotógrafo, Morgado sostuvo que éste se mantiene con una pérdida significativa de la visión en su ojo derecho, lo que lo ha afectado "humana y profesionalmente".
"Ahora va a continuar la investigación. Esperamos que esto se traduzca en una sentencia condenatoria, pero además creemos que las responsabilidades administrativas del funcionario de Carabineros, que no prestó para nada colaboración en la investigación y ha negado su participación, tiene que ser materia de un pronunciamiento ahora por parte de las máximas autoridades de la institución", finalizó el abogado.
Fuente: Emol.cl. Por Francisco Águila
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