martes, 15 de septiembre de 2009

Ella bailaba sola, Sola Sierra no está olvidada

Lloramos a mares cuando la vimos ahí bailando la cueca sola en los 80. No me gusta la cueca, pero verla a ella con el pañuelo en la izquierda, colocando contenido a esos versos machistas, puso un nudo en mi garganta que no se desata jamás porque lo necesito para Nunca Olvidar y Nunca Perdonar…  A Sola Sierra le cantó el atractivo Sting porque los gringos cuando son derechos –no derechistas- son bien claritos con sus mensajes –como Dean Rive y Supermán que apoyó a teatristas chilenos perseguidos por la dictadura, también en los 80-.  Viéndola ahí, las mujeres –como Sting- nos enamoramos también de ella, de su utopía, de su belleza sencilla y su lealtad consistente… No diré “ejemplo”, no diré “modelo” –odiosos conceptos- pero sí rescataré la dignidad, aquella dignidad que seres humanas como ella no pierden jamás y que otras buenas esclavas por más que quieran no llegarán a conocer nunca.  Diez años después pude entrevistarla y quedé sorprendida de su tesón, aunque también lejana a la admiración machista que provocan las mujeres sacrificadas en los compañeros de las izquierdas. Pero por más que cuestione todo eso una y mil veces, jamás he estado ajena a su grito de justicia y su ¡No! a la reconciliación, tal vez, más hipócrita de Latinoamérica.  Esta es una entrevista hecha a Sola Sierra en septiembre de 1995, para el periódico feminista y con mirada de clase –negado por las feministas institucionales de Isis Internacional y otras intelectuales feministas- “Puntada Con Hilo, comunicación de mujeres”*, y está presentado a manera de testimonio -en el estilo de la Puntada-… Nada se ha cambiado de esa entrevista original y nunca había sido publicada en Internet, sólo en papel en 1995.  SOLA SIERRA, POR LA VIDA Y LA JUSTICIA... Nací en un hogar obrero, en el norte. Mi padre era dirigente sindical y mi madre una luchadora social que siempre nos contó la historia de la pampa salitrera porque su madre, mi abuela, estuvo junto a Recabarren en la escuela Santa María de Iquique. Eso le marcó la vida a mi mamá. Y su lucha marcó la mía.  Mi familia se vino a Santiago el año 31, el peor de la crisis, con seis hijos. Acá nacimos los seis restantes. Mi madre nos mostró siempre lo que pasaba alrededor, porque decía que a los niños tenía una que enseñarles la vida desde chicos.  Todos los primeros de mayo, hacía pan amasado, nos tomaba a los doce y partíamos a las concentraciones. Cuando relegaron gente a Pisagua en el año 54, nos llevó para que conociéramos ese dolor. Y si había tomas de terreno en La Legua, allá estábamos entregando solidaridad. Así fue mi madre.  ASI VIVIMOS   He sido con mis hijos como ella me enseñó. Cuando desapareció mi compañero, les dije: "Es muy probable que hayan detenido a su padre. Nosotros tenemos que seguir adelante y hacer todos los esfuerzos para encontrarlo". Tenían 11, 10 y 9 años, pero participé con ellos en actos, marchas y ayunos. Vivimos ligados a la organización, ellos siendo los hijos de todas las madres que se quedaron sin hijos o hijas, y nosotras siendo las madres de todos los hijos que se quedaron sin padres o madres. Mi hermana me ayudó en la crianza también, porque yo tenía que estar siempre para esta lucha... En la Agrupación sentíamos que era la única forma de que no los asesinaran. Y aunque Lonquén nos mostró que podían estar muertos, seguía viva nuestra esperanza de que, por lo menos, uno estuviese a salvo. ¡Era la urgencia de recuperarlos con vida!  QUINCE AÑOS DE PAREJA En mi juventud llegué a formar parte de las Juventudes Comunistas. Ahí conocí a mi compañero. Era de La Serena, vino a una reunión y cuando ya se iba, me pidió pololeo. Luego hizo un viaje a la URSS, volvió a Santiago, y en quince días que estuvo, pololeamos.  El representaba todo lo que tenía que ser mi esposo, sencillo, honesto y con mis mismos ideales. Vivimos quince años casados y sé que fui una persona muy importante en su vida. En mis cumpleaños, siempre se las arreglaba para hacer de pequeñas cosas, grandes gestos que me indicaran que estábamos cerca, que éramos algo digno de destacarse. Con los niños me grababa un cassette, cantaban y me saludaban. Yo abría los ojos bien grandes, porque nunca terminaba de sorprenderme... Era un hombre difícil de encontrar en esos tiempos. Tuvimos tres hijos y él siempre compartió su crianza conmigo. Mi papá, que consideraba que la mujer debía estar en 'su lugar' de dueña de casa, cuando lo veía, decía: "¡esto va a ser por ahora, después va a cambiar!". Se equivocó. Nunca me impidió la participación política.  Un día, después del golpe, me demoré en llegar, cuando volví, él estaba en la esquina. "¡No vas más, no podría soportar que te pase algo!", me dijo. "Lo mismo yo. Entonces ¿qué hacemos? ¿Los dos dejamos todo?", le contesté.  ¡No, claro que no!, así nos habíamos conocido y así íbamos a seguir.  DESAPARECIDO Nos buscaban, pero no nos fuimos porque no habíamos hecho nada malo, al contrario, yo trabajaba en desarrollo social y él era dirigente del partido. Tampoco nos separamos, aunque nos decían que sería más difícil escapar juntos. Siempre con los niños, nos cambiábamos de casa y yo llamaba a mi mamá para decirle: "¡Hola, ¿cómo estás?", y nada más, eso como medida de seguridad. Un día él salió y no volvió más, porque lo detuvieron.  Al principio pensé que no lo iba a resistir, sin embargo, después de esperarlo toda una noche, con una serenidad extraña, prepararé todo, me comuniqué con mi mamá, supe que a ella tampoco la había llamado, fui a dejar a los niños donde mi hermana, y partí a la Vicaría de la Solidaridad a presentar el recurso de amparo. Tuve la inmediata claridad de que había que actuar y desde ese 16 de diciembre de 1976, no he dejado de hacerlo.  19 AÑOS DE ANGUSTIA NO SE REPARAN Por buscar a su padre, no pude entregarle a mis hijos todo lo que hubiera querido. Durante años, no celebramos una Pascua, nos íbamos a acostar. Cerrábamos la puerta a ese mundo que festejaba cosas que nosotros no podíamos celebrar, porque algo muy grave nos había pasado... y nos sigue afectando, lo siento cuando hablo con mis hijos. No es lo mismo decirle a un niño: "Tu papá se murió", que "desapareció y tal vez no vuelva, ¡es angustiante!”. No podían contar su drama a sus amigos. En el colegio había que callar, profesores fascistas se burlaban: "Tu padre se fue porque tiene otra mujer". Entonces, yo sentía que uno de mis hijos llegaba diferente y le preguntaba... "¡No es cierto!", le explicaba yo, pero el dolor, el maltrato, estaban ahí... Tampoco era fácil explicarles, cuando nos encadenábamos al Congreso, que podía quedar presa también... Gente cercana se fue alejando, creo que por miedo. Era difícil apoyarnos, estábamos amenazados de muerte. En todas las casas que vivimos, nos colocaron cruces con mi nombre y los de cada hijo; al lado la fecha de nacimiento, y ese día como el de la data de muerte. Nos desvelábamos tratando de descubrir al culpable, seguramente nos vencía el sueño, porque cuando abríamos la puerta, ahí estaban de nuevo esas cruces siniestras... Me llamaban por teléfono y me cantaban: "Sola, te estás quedando sola". Cada vez que levantaba el aparato, estaba la canción... Estuvimos torturados, obligados a llevar una vida diferente, y eso, ¡con nada se repara!  NOS HICIMOS FUERTES ANTE EL DOLOR  No pude realizar otras cosas que hubiera querido. Cuando trabajaba en desarrollo social me surgieron ganas de trabajar con mujeres en la búsqueda de la superación personal, porque hace veinte años estábamos mucho más postergadas, en cambio, volví a ligarme con mujeres, pero en un trabajo que no ha significado programas para nuestro desarrollo, sino planificar, sin tregua, una búsqueda penosa, la de seres que se nos arrebató...  Algunos nos preguntan cómo podemos estar aquí mismo todavía. Y es que los porfiados hechos nos obligan. A la vez, es una opción, que tiene costos que asumimos, y también logros. Si no hubiéramos actuado, ellos habrían seguido siendo los 'supuestos detenidos desaparecidos', porque no los querían reconocer, los negaban.
NO ME GUSTA PENSAR EN QUE NO VA A VOLVER Mientras no me enfrente a sus restos, no puedo sentirlo muerto. A veces, hasta pienso que no me gustaría vivir ese momento. He visto a familiares en el Instituto Médico Legal... ¡22 años esperaron volver a verlo vivo y lo encuentran ahí!, lo reconocen, aunque sea sólo huesos porque algo hace que lo sientan, es inexplicable... Recién comienza el duelo para ellos, y es otro camino largo de mucho dolor... Por eso, no es cosa de decirnos: "¡ya termínenla!". Esto es muy profundo.  NO ESTOY SOLA Lo que viví con él fue especial. A lo mejor estoy equivocada, pero ni siquiera he buscado pareja... O es que, simplemente, no me ha hecho falta, porque él aunque no está, está.  Mi vida de mujer sola no es una penitencia, otras cosas la llenan, otros afectos, mis hijos, mis nietos, mis compañeras, me dan satisfacciones, no es lo mismo que la pareja, pero esto otro también vale, es legítimo y alimenta el espíritu. Estoy siempre llena de tareas por realizar, de recuerdos, de cosas por qué luchar. Serán utopías, pero las he transmitido a mis hijos porque es la única manera de que se restablezca la verdad y la vida.  No se debe vivir con la impotencia, con la carencia de justicia, con la impunidad... Tratando de revertir eso, me fui convirtiendo en una persona que no busqué ser, una figura pública, desde los 40 (tengo 59) estoy en las oficinas de la Vicaría, y hablándole al mundo sobre los desaparecidos. Ya no lo hago sólo por mi compañero, sino por todo lo que significa que una persona sea detenida y desaparezca... ¡nunca más debe pasar!...  Este país tiene que enfrentar el duelo, pero con la verdad y la justicia. Que paguen los culpables, todo delito tiene su condena. Esta lucha no ha terminado. La seguirán nuestros hijos y los hijos de los hijos porque el olvido no se decreta, ni la reconciliación tampoco (hasta acá la entrevista original).  Sola Sierra Henríquez: 1935 - 1999 Nació en Santiago, Chile, estudió en el Liceo Darío Salas, cursó hasta tercero humanidades. Desde los 19 años organizó agrupaciones de jóvenes. Su esposo fue Waldo Pizarro Molina, ambos eran comunistas –de aquellos tiempos, no de los nuevos tiempos concertacionistas-.  Participó activamente en la Agrupación de familiares de detenidos desaparecidos, fue su presidenta cinco veces. También fue una de las fundadoras de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, formó parte del Comité por la Vida, la Verdad y la Justicia, en 1981 fue delegada al Primer Encuentro Latinoamericano de Familiares de Detenidos Desaparecidos, realizado en Costa Rica donde se formó la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos (FEDEFAM). En 1988 integró el Comité Ejecutivo de FEDEFAM, siendo encargada de las Relaciones Internacionales, lo que le permitió representar a la Federación en Naciones Unidas, en la Comisión de Derechos Humanos, la Sub-Comisión para la Prevención y Discriminación en Ginebra, Suiza. Declaró ante el Grupo de Trabajo sobre desapariciones forzadas de personas en Nueva Yok, Estados Unidos**.   Victoria Aldunate Morales Memoria Feminista, feministas autónomas Comunidad Mujeres Creando Comunidad, feminismo comunitario  * “Puntada con hilo, comunicación de mujeres”, Año 2 Nº 11, septiembre 1995. Equipo de Dirección: Beatriz Bataszew Contreras y Victoria Aldunate Morales.  ** Fuente de su curriculum: página Web Panorama Cultural, Suecia.

Acusan montaje en muerte de mapuche

Las contradicciones detectadas en el proceso son conocidas por el fiscal militar de Malleco. Francisco Carrasco Manquilepe

Una de las tesis que ha tomado fuerza en las últimas semanas respecto a la muerte de Jaime Mendoza Collío, es la de un montaje policial para justificar el deceso del comunero.

Una fuente aseveró a El Austral que un peritaje balístico realizado por efectivos de la PDI revela que los impactos de perdigones que tenía el casco y el chaleco antibalas del Carabinero del Gope, Miguel Jara Muñoz, procesado por la muerte del mapuche, Jaime Mendoza Collío, fueron posteriores al incidente que originó el deceso del joven comunero en Collipulli. El informe, que hace seis días fue entregado al Ministerio del Interior, revela que el chaleco antibalas tiene impactos de perdigones en el interior y en la zona que cubre la espalda. Para tal hecho hay sólo dos explicaciones. Una de ellas es que los proyectiles tuvieron que atravesar al policía por el abdomen o el tórax para luego alojarse en la parte interna del chaleco que cubre la espalda, lo que no ocurrió porque el efectivo no tiene lesiones.

Y la segunda explicación es que los impactos al casco y al chaleco fueron realizados después del disparo por la espalda que le quitó la vida al comunero mapuche. Este antecedente echa por el suelo la versión entregada por el jefe de la IX Zona de Carabineros, general, Cristian Llévenes y que fue respaldada por el subsecretario del Interior, Patricio Rosende, respecto a que el efectivo del Gope utilizó su arma de servicio para responder a un ataque con arma de fuego.

El peritaje balístico fue solicitado por el fiscal Militar de Malleco, Rodrigo Vera Lama, quien no ha descartado que otros efectivos sean sometidos a proceso por la muerte del mapuche en Angol.

El abogado Jaime Madariaga dijo ayer que desde un comienzo han manejado con fuerza la posibilidad de un montaje policial, principalmente por las contradicciones que se han detectado.

El único procesado en la causa sostuvo que fue emboscado, que le dispararon en cuatro ocasiones y que en una de ellas se puso en posición fetal cuando no pudo arrancar, recibiendo todos los perdigones en el casco y en el chaleco.

Efectivos de la PDI revisaron las inmediaciones y no hay señales de impactos. Pero es más, la PDI utilizó un detector de metales para buscar el resto de los perdigones y no encontraron nada.

Jaime Mendoza Collío fue abatido el 12 de agosto con un disparo en la espalda tras el desalojo del fundo San Sebastián efectuado por personal de Fuerzas Especiales de Carabineros. El efectivo policial desenfundó su pistola 9 milímetros para -supuestamente- responder a un ataque con escopeta.

El mapuche recibió un impacto de un proyectil que ingresó por la espalda y salió por el tórax, según estableció un informe de la Brigada de Homicidios de la PDI y que luego fue confirmado por la autopsia practicada al cadáver de Jaime Mendoza en el Servicio Médico Legal de Angol. El miembro de la comunidad Raquén Pillán cayó muerto en una hijuela cercana al fundo desalojado.

Otro peritaje realizado en el Laboratorio de Criminalística de la PDI en La Serena reveló que en las manos de Jaime Mendoza Collío no había restos de pólvora, lo que concluyó que no efectuó disparos antes de ser abatido.

Fuente: El Diario Austral, Lunes 14 Septiembre, 2009

A LUCHAR CONTRA LA CRISIS CAPITALISTA HACIENDO LA ALTERNATIVA POPULAR

¡¡NUESTRO ÚNICO CAMINO: LUCHAR!!
En los últimos meses, en el marco de la crisis económica, nuevamente las medidas tomadas por los empresarios y el gobierno buscan descaradamente hacernos pagar a los trabajadores y al pueblo los costos de la crisis. El desempleo creció al 10.8% y la contracción de la producción industrial ha sido de 10% en julio del 2009. Hemos vivido el alza en el costo de la vida que golpea a los más pobres de nuestro país, agudizando mucho más la situación de precariedad y explotación. La crisis está lejos de retroceder, es más, por la continuidad de los privilegios de los ricos y los explotadores se intentará llevar a cabo nuevas acciones contra las masas trabajadores y los sectores populares Ante esta realidad, el gobierno no escatima esfuerzo en reprimir a quienes se oponen a las políticas neoliberales; en estos mismos momentos están en marcha leyes para restringir el derecho a la movilización y la protesta social en el país. El antecedente inmediato de esto es la represión sistemática, el asesinato y la aplicación de la Ley Antiterrorista al Pueblo Nación Mapuche, que lucha por demandas absolutamente legitimas, la recuperación de sus tierras ancestrales, la autonomía, la desmilitarización de las comunidades, la libertad de sus presos políticos, etc. Es por eso que las organizaciones populares chilenas debemos buscar punto de convergencia con las organizaciones de la nación mapuche, única forma de lograr una estrategia viable de liberación de ambos pueblos, pues nuestros destinos están indisolublemente unidos. Por otra parte, las sirenas de los candidatos han vuelto a llenar de ruido y basura los espacios donde se desenvuelven las esperanzas populares de transformación social, invadiendo nuestras poblaciones, lugares de estudio y trabajo con cuentos que se repiten elección tras elección. Así, explotadores de viejo y nuevo cuño, poderosos, entreguistas, renovados y conversos coinciden en señalar que las elecciones son el único camino que tienen los “ciudadanos” para expresarse, participar, decidir políticamente y darle solución a sus problemas. Asunto que esta muy lejano a nuestra realidad cotidiana. Por la marginación que sufren las mayorías es que como iniciativa de articulación consideramos urgente y necesario la creación de una alternativa verdaderamente anticapitalista desde el seno del pueblo. No se trata de una nueva coordinación para una actividad puntual, que coyunturalmente se mueve tras objetivos reivindicativos. Pensamos más bien en la urgencia de un nuevo proyecto revolucionario con una propuesta estratégica, con tácticas para el período, que no eluda los compromisos reales de lucha, con los instrumentos necesarios para llevarla adelante, que contemple y se atreva a plantear una acumulación de fuerza social revolucionaria en perspectivas de la toma del poder y no sólo con objetivos electorales o cortoplacistas. Un Bloque desde las luchas de nuestro pueblo, que busque constituirse en un referente del campo popular revolucionario a escala nacional, una iniciativa para acumular fuerzas, para luchar en todos los terrenos y no solo para un territorio, un sector social o una coyuntura. Es el momento de la iniciativa popular en donde se ponga a los trabajadores y el pueblo como centro y foco de cualquier proyecto. Es la hora de recuperar el enorme caudal de experiencias que ha dejado nuestra propia historia de lucha como pueblo; y la hora de superar todas las prácticas individualistas, cortoplacistas y complacientes que no han permitido construir un proyecto revolucionario común en base a objetivos ideológicos definidos por las organizaciones populares. Es por eso que nos planteamos convocar a una ASAMBLEA POPULAR, que ponga por delante las necesidades y los problemas de nuestra gente. Que luche en función de sus intereses, que abra expectativas y alternativas al modo de vida del capitalismo cualificando la política de los sectores populares. Así mismo hacemos un llamamiento a UNA PROTESTA SOCIAL AL PUEBLO MAPUCHE Y A LOS POPULARES para el martes 10 de noviembre en todos los sectores y territorios donde exista germen de organización, con las más diversas formas de expresión, que tenga como ejes centrales: La lucha por una calidad de vida, como pueblos, digna, que de cuenta del problema de la cesantía, la explotación laboral, las necesidades, la tierra, la autonomía, etc..
POPULARES Y MAPUCHE: A PROTESTAR YA Nuestro Único camino: Luchar. Protesta 10 de Noviembre
Lautaro, Movimiento Popular Guachuneit, Frente Patriótico Manuel Rodríguez, FUR, Movimiento Convergencia Revolucionaria, Manuel Cabalga de Nuevo, Pueblo Pobre Organizado.