martes, 27 de enero de 2009

MALDITOS SEAN LOS SOLDADOS ISRAELÍES QUE ASESINARON A CIENTOS DE NIÑOS Y NIÑAS COMO CHRISTINE

Christine murió de miedo

Por L.L.Caro

El rugido de la artillería israelí acercándose cada vez más a su barrio pobre de Al-Remal, ahogado bajo las bombas por séptimo día consecutivo, fue demasiado para Christine. Tenía 14 años, era estudiante de décimo grado e hija de un médico. «Murió de miedo. Desde que comenzó la guerra sintió el peligro, sufrió desórdenes neuróticos e histeria como tantos otros niños. Cuando los F-16 volvieron a disparar los misiles aquel viernes, cayó al suelo aterrorizada por el ruido. Su padre intentó ayudarla, pero no pudo. La tomó en sus brazos para intentar reanimarla en el hospital, pero murió antes de llegar». Quien lo cuenta es el sacerdote que está al frente de la iglesia del patriarcado latino de Gaza, Manawei Mussallam, íntimamente vinculado a la pequeña comunidad cristiana ortodoxa a la que pertenece la familia de Christine, a quien no se pudo dar sepultura hasta cinco días después por la locura odiosa de la guerra. Era el 7 de enero. Día de Navidad para esa fe religiosa.

El diagnóstico forense de Christine apuntó a un ataque al corazón. Su pánico insuperable habla de la pérdida terrible de otra generación de niños gazatíes, que se consumen presa del terror a morir asesinados mientras duermen, de camino al colegio o confundidos en inmensos desórdenes psicológicos después de ver a sus padres impotentes e incapaces de proporcionarles seguridad.

Ya no hay nada que hacer por los al menos trescientos menores que han perecido en la Franja desde el 27 de diciembre. La tragedia son los pequeños que todavía están vivos y su sufrimiento espantoso: «El 36% de los niños de entre 8 y 12 años y el 17 de las niñas desea morir en los ataques del Ejército de Israel». Son datos del Programa de Salud Mental de la Comunidad de Gaza que dirige con tesón incansable el doctor Eyad al-Sarraj desde hace más de diecisiete años y durante los que ha podido documentar cómo las graves secuelas mentales acaban arrojando a los menores en brazos de los grupos armados en la edad adulta. «Un niño expuesto a tanta violencia se convierte en violento», ratifica el director del hospital psiquiátrico de Gaza, Aish Samur.

Traumas psicológicos

Los menores de Gaza dibujan tanques, puestos militares, se comen las uñas, tienen pesadillas y padecen dolores de causa desconocida, llantos y episodios de introversión. Un 47% sufre traumas psicológicos sin que sus familias se den cuenta. El 30% se niegan a dormir solos y arrastran una severa incontinencia urinaria. La operación 'Invierno caliente' lanzada por Israel en mayo aumentó un tercio el número de pacientes infantiles en los servicios de psiquiatría, donde tratan de sacarles de las escenas de muerte, de funerales, de excavadoras arrancando árboles, de niños asesinados, que martillean su imaginación. La foto de Christine contraída y amortajada en los periódicos árabes de Israel ha sacudido conciencias, aunque nunca las suficientes. En el diario 'Al-Quds', el autor palestino Sam Bahour escribía: «Nunca te conocí y sin embargo te quiero como a mi hija de tu edad. Viviste 14 años en miedo permanente. Perdón porque ni yo ni el mundo actuamos con suficiente tiempo como para darte una vida normal, una vida digna».

Activistas de derechos humanos sentenciados a prisión por su acción directa contra Escuela de las Américas

Un juez federal en Estados Unidos halla culpables a 6 miembros de los Observadores de la Escuela de las Américas (SOA Watch, en ingles) por protestar contra la Escuela de las Américas. Los activistas fueron apresados en noviembre pasado luego de ingresar al Fuerte Benning como signo de protesta y para pedir que se cierre este nefasto instituto militar El lunes, 26 de enero 2009, seis activistas de derechos humanos comparecieron ante el Magistrado estadounidense G. Mallon Faircloth, en un tribunal federal de Columbus, Georgia. Los "6 SOAW" fueron encontrados culpables y sentenciados por entrar en la base militar de Fort Benning, mientras protestaban contra la Escuela de las Américas. Dicha Escuela, conocida ahora como el Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación de la Seguridad (Western Hemisphere Institute for Security Cooperative- WHINSEC), es una escuela controversial del ejército de EEUU que entrena a soldados latinamericanos. Los seis acusados participaban junto a decenas de miles de personas en las protestas del 22 y el 23 de noviembre 2008, ante las rejas de Fort Benning, en Columbus, Georgia, para exigir un viraje en la política exterior Estados Unidos-América Latina, y el cierre definitivo de la Escuela de las Américas (SOA/WHINSEC). El grupo pasó pacíficamente por la entrada de Fort Benning, sede de la escuela, mientras miles de manifestantes realizaban una vigilia frente a sus puertas, en memoria a las personas asesinadas a manos de egresados de esta institución. La SOA/WHINSEC, una instalación dedicada a entrenar personal militar y policial latinoamericano, y ubicada en Fort Benning, Georgia, ocupó los titulares de la prensa en 1996, cuando el Pentágono divulgó manuales de la Escuela que promovían el empleo de la tortura, la extorsión y las ejecuciones extrajudiciales. A pesar de la combativa campaña internacional y todos los esfuerzos que lleva a cabo SOA/WHINSEC, el apoyo al instituto continúa disminuyendo. En vista de que más de 35 representantes del Congreso, que votaron por seguir financiando SOA/WHINSEC, en noviembre 2008, han perdido su escaño, los defensores de derechos humanos tienen en mira continuar presionando al nuevo Congreso para que éste haga cerrar la Escuela definitivamente en 2009. La última votación para retirarle los fondos a SOA/WHINSEC, que tuvo lugar en 2007, perdió por sólo un margen de seis votos. Los acusados y sus sentencias son los siguientes: Padre Luis Barrios, 56 años, de North Bergen, New Jersey, sentenciado a dos meses en una prisión federal y a una multa de US$250. Theresa Cusimano, 40 años, de Denver, Colorado, sentenciada a dos meses en una prisión federal y a una multa de US$500. Kristin Holm, 21 años, de Chicago, Illinois, sentenciada a dos meses en una prisión federal y una multa de US$250. Sor Diane Pinchot, OSU, 63 años, de Cleveland, Ohio, sentenciada a dos meses en una prisión federal. Al Simmons, 64 años, de Richmond, Virginia, sentenciado a dos meses en una prisión federal. Louis Wolf, 68 años, de Washington, DC, sentenciado a seis meses de arresto domiciliario y a una multa de US$ 1000.