Muy distinto fue su tono, cuando entrevistó a la ministra a la que trató con guante de seda, como a un superior jerárquico. El tono de su voz era completamente distinto. Asentía a cada comentario de la ministra, encontrándole razón. Era tan atento con ella, que a veces se preocupaba de terminarle las frases, como cuando le agregó que entre los problemas que enfrentaba Jiménez en su gestión “la indisciplina de algunos parlamentarios”. Se nota que había leído el artículo-guía publicado el domingo 13 de julio en La Tercera, de otro personaje del periodismo filoplutócrata: Ascanio Cavallo. Ver el programa Medianoche y al periodista Iván Núñez era como volver 25 años atrás cuando gobernaba Pinochet, y personas como Claudio Sánchez y Manfredo Mayol hacían de las suyas en la televisión chilena.
Es para nosotros una obligación denunciar la traición al pueblo y al propio periodismo entendido como actividad con algún grado de objetividad y de sentido de bien común. Lamentamos tener que denunciar que es Iván Núñez un lamebotas que en vez de servir a los intereses de la nación y de los pueblos de Chile se ha entregado dócilmente a un canal y aun tipo de periodismo que son cómplices de las grandes injusticias que se cometen en nuestro país en esta dictadura empresarial que a cada día muestra mejor su verdadera cara: es sucia y represiva.
Extracto de la editorial de "El Ciudadano", Para Ver Articulo completo HAZ CLICK AQUI