sábado, 18 de octubre de 2008

LA FUNA SIGUE A TODOS LOS ASESINOS

El día 18 de Octubre se realizo una nueva FUNA, la cita fue a las doce del día poco a poco se fue juntando la gente en las afueras del Metro San Pablo. Luego unas 50 personas tomaron una micro hacia donde vive el asesino y torturador.

Esta vez se fue a denunciar a Héctor Cáceres Orellana quien es un ex agente de CNI, organismo de represión que funciono durante la dictadura. Héctor Cáceres es denunciado por su participación en detenciones, torturas, asesinatos y desapariciones. Lo característico de este sujeto es que vive en un sector popular como lo es Pudahuel Sur, vive en el pasaje Colchagua N º 523. Cabe la pregunta ¿el porque una persona que es parte de corrupciones y tiene dinero sigue viviendo en un sector popular, que funciones cumple en ese sector? Esta respuesta es clara, este ex agente de la CNI se desempeña como civil en el COSALE, Comando de Salud del Ejercito. Así mantiene una relación permanente con ejército y vive en un sector popular visiblemente para infiltrar a las organizaciones sociales y populares que funcionan en el sector de Pudahuel.

Cuando los manifestantes llegan al lugar comienzan a desplegar los lienzos y gritar consignas en contra de Héctor Cáceres, llegando al domicilio, la persona que estaba sentada en el ante jardín de esa casa se esconde y no deja que le tomen fotografías y tapa la patente de su jeep. En el lugar algunos vecinos no conocían a la persona, pero cuando de le muestra la fotografía de Héctor Cáceres lo reconocen inmediatamente, nombrándolo con el seudónimo que ocupa para no ser reconocido.

Además de esto en el año 2002, Héctor Cáceres Orellana aparece involucrado en calidad de inculpado en desfalcos y robos cometidos dentro de una mafia que opera dentro del ejército de Chile. Mafia que ha hecho de todo para poder seguir funcionando, incluso asesinar a integrantes de sus propias filas para cubrir sus delitos. Los integrantes de la mafia que actúa dentro del ejercito están: Rodolfo Molina (teniente coronel en retiro), Esteban Cerda (Sargento primero), los cabos Luis Reyes, Guillermo Cortes y Carolina Meza.

La Comisión FUNA hace esta denuncia y emplaza al ejercito de Chile para que se esclarezcan los crímenes y torturas cometidas por personal del ejercito durante la dictadura militar y estos 18 años de seudo democracia, además exigen el termino de militares chilenos a la Escuela de las Américas donde se prepara a futuros torturados y asesinos de los pueblos del mundo.

Para los torturadores, asesinos y sus cómplices, ni perdón ni olvido, si no hay justicia, hay FUNA.

Equipo de Prensa de Radio 1º de Mayo 102.9 FM (ARI)