lunes, 7 de septiembre de 2026
A 40 años del Tiranicidio.
El 7 de septiembre de 1986, Chile fue escenario de una de las acciones político militar más audaces desarrolladas contra la dictadura civil militar.
El Frente Patriótico Manuel Rodríguez llevó adelante la denominada Operación Siglo XX, una acción que tenía como objetivo ajusticiar al dictador Augusto Pinochet Ugarte, principal responsable de años de represión, persecución, tortura, asesinatos, desapariciones y violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos en Chile.
En una acción cuidadosamente planificada, un grupo de 21 combatientes y una mujer decidió enfrentar directamente a la dictadura. El lugar escogido fue la cuesta Achupallas, en el Cajón del Maipo, por donde transitaba la comitiva que trasladaba al dictador luego de pasar el fin de semana en su residencia de descanso.
Aquel 7 de septiembre, las y los combatientes Rodriguistas desplegaron una operación que buscaba golpear el corazón mismo de la tiranía. La caravana fue atacada con armamento y explosivos, en una acción que quedó grabada para siempre en la memoria del pueblo y de quienes lucharon contra uno de los períodos más oscuros de la historia de Chile.
La Operación Siglo XX no puede comprenderse únicamente como un hecho aislado, fue parte de una época marcada por la resistencia popular y por la decisión de miles de hombres y mujeres que, desde distintos espacios, enfrentaron a una dictadura que había impuesto el terror como forma de dominación. En las poblaciones, universidades, sindicatos, campos y lugares de trabajo se desarrollaron múltiples formas de organización y lucha contra el régimen.
A 40 años de aquella jornada, la memoria de quienes participaron en la resistencia sigue siendo parte de la historia de un pueblo que no se resignó. Recordar la Operación Siglo XX es también rescatar las voces de sus protagonistas, de quienes asumieron enormes riesgos convencidos de que era necesario terminar con la tiranía y avanzar hacia la recuperación de la libertad y la dignidad para nuestro pueblo.
La historia oficial muchas veces ha intentado reducir aquellos acontecimientos, silenciar a sus protagonistas o presentar la resistencia únicamente desde la mirada del poder. Sin embargo, la memoria popular continúa viva en los testimonios, en las familias, en las organizaciones sociales y en quienes siguen levantando las banderas de la justicia y la dignidad.
¡Porque un pueblo que conoce su historia puede defender su memoria!