El 19 de abril, se conmemoraron 65 años de Playa Girón, cuando Cuba escribió una de las páginas más decisivas y dignas de su historia revolucionaria. No fue solo una batalla militar: fue la primera gran derrota del imperialismo yanqui en América Latina y el Caribe, una victoria que demostró que los pueblos organizados y conscientes pueden enfrentar y derrotar a las grandes potencias.
En abril de 1961, mercenarios financiados, armados y dirigidos por el gobierno de Estados Unidos intentaron invadir la isla para destruir la naciente Revolución Cubana, restaurar los privilegios de la oligarquía y devolver Cuba al dominio colonial de Washington. Sin embargo, se encontraron con un pueblo movilizado, con milicianos, obreros, campesinos, estudiantes y combatientes dispuestos a defender su soberanía hasta las últimas consecuencias.
En menos de 72 horas, la invasión fue derrotada en Playa Girón. Esa victoria no solo aseguró la continuidad de la Revolución encabezada por Fidel Castro, sino que también encendió una llama de esperanza para todos los pueblos que luchan contra la opresión, el saqueo y la dominación imperialista.
Playa Girón representa la dignidad de un pueblo que decidió no arrodillarse jamás. Fue la confirmación de que la independencia no se mendiga: se conquista y se defiende. Fue también una señal clara para toda Nuestra América de que el imperialismo no es invencible.
Hoy, a 65 años de aquella gesta histórica, la memoria de Girón sigue viva en cada lucha popular, en cada resistencia contra el bloqueo criminal, en cada pueblo que levanta la bandera de la autodeterminación y la justicia social. Recordar Girón no es mirar al pasado con nostalgia, sino reafirmar el compromiso con la lucha antiimperialista, con la solidaridad internacionalista y con la construcción de un mundo más justo.
Porque Girón no fue solo una victoria cubana: fue una victoria de todos los pueblos que resisten. ¡Honor y gloria a quienes defendieron la Revolución! ¡Patria o Muerte, Venceremos!