miércoles, 12 de noviembre de 2025

NO olvidamos a 42 años Sebastián Acevedo Becerra


NO olvidamos a 42 años Sebastián Acevedo Becerra
Un 11 de noviembre de 1983, ante el secuestro y la detención de sus hijos por parte de la Central Nacional de Informaciones CNI, Sebastián Acevedo tomó una decisión extrema y profundamente dolorosa: se quemó a lo bonzo frente a la Catedral de Concepción. Su acto fue un grito desesperado contra la represión y la violencia ejercida por la dictadura militar.
Con su cuerpo en llamas, Sebastián clamó por la libertad de sus hijos y denunció el horror de las detenciones ilegales y la tortura en Chile. Su sacrificio conmovió al país y al mundo, transformándose en un símbolo de resistencia, amor paterno y denuncia frente a la impunidad.
La acción de Sebastián Acevedo no fue un hecho aislado, sino una expresión del profundo dolor y la desesperación de un pueblo sometido a la brutalidad del régimen. Su muerte despertó conciencia en un Chile amordazado por el miedo y dio origen al Movimiento Contra la Tortura “Sebastián Acevedo”, que se conformó poco después para denunciar públicamente los crímenes de la dictadura y exigir el fin de la represión.
Cada año, su memoria es recordada como un testimonio de dignidad y coraje. Sebastián Acevedo representa la fuerza del pueblo que, incluso en los momentos más oscuros, se levanta para decir “¡No más tortura, no más impunidad!”. Su sacrificio sigue siendo una llama encendida en la lucha por la verdad, la justicia y los derechos humanos en Chile.