Concurrimos acá a despedirte de todas las maneras en que llenaste nuestras vidas y a decirte que te llevaste también algo de las nuestras. Venimos a decir acá que todas las veces que digan “Denisse Cortés Saavedra, luchadora incansable”, tendrán que tener absolutamente claro que no estamos animando una consigna vacía.
La Denisse que renunciaba a la pega por marchar, por auxiliar. Esa Denisse tapada en lacrimógenas y mojada que sacaba fuerzas de alguna parte para ir a plantarse a la comisaría a darle cara a los pacos e incluso a madres y padres que llegaban ahí a castigar a los cabros como si el castigo de la policía fuera poco. Esa Denisse incansable con la que recorríamos liceos en toma hasta las tres de la mañana, solidarizando, coordinando, llevando un poco de té, café, unos pancitos y toallas higiénicas.
Venimos a acá a dar testimonio de esa parte preciosa de tu vida, de tus luchas, de tu aguante. La Denisse del eterno pucho en la boca, multiplicada. Venimos acá a verte en la cara y en las manos de tanto pueblo al que le fuiste incondicional.
Querida compañera, te quedas acá con nosotros y nosotras, te abrazamos a ti, al hijo, a la compañera, a la madre, a la familia completa.
Cuando este pueblo vuelva a despertar, seguirás ahí, corriendo hacia la nube de gases, sonriente, hermosa, resistente y victoriosa.
Palabras de despedida a nuestra compañera Denisse Cortés Saavedra. Espacio Pablo Vergara, Villa Francia.
05 de noviembre 2021