
Hoy se cumplen 20 años de la Operación Vuelo de Justicia, la que se desarrolló, al igual que todas las acciones realizadas por los Rodriguistas, con mucha astucia, cautela, preocupación y fundamentalmente respeto por la vida, nada quedó al azar, había que evitar a toda costa que se fuera a producir el rompimiento de la sorpresa que era uno de los elementos fundamentales para el éxito. Esto obviamente junto con la disposición combativa de cada uno de los y las combatientes que se encontraban trabajando en esta operación, cada equipo tenía su misión.
Equipo de exploración: que debía recoger la mayor cantidad de información de forma directa y comprobable.
Los equipos de información, logística, infra y el equipo operativo etc. Todos con sus responsables. Quienes respondían a un jefe que estaba a cargo de toda la operación y se encargaba de coordinar cada una de las tareas. Dentro del plan había varias variantes en caso de que sucediera algo distinto de lo ya establecido.
Dentro de la cárcel se encontraba el equipo estructurado de la misma manera, todos obedecían a un jefe quien manejaba las tareas que se desarrollarían al interior, desde la exploración hasta la ejecución de los pasos de la operación dentro del objetivo.
Solo logramos celebrar el resultado de la operación, cuando cada uno de los combatientes rescatados y los equipos operativos habían informado de la retirada y establecían la normalidad.
La destacada participación de cada uno de los combatientes permitió el éxito de esta operación.
Saludamos a cada uno de ellos y esperamos que este acto de humanidad histórica perdure en el tiempo.
Saludamos a los hermanos Ricardo Palma, Pablo Muñoz, Pedro Ortiz y Mauricio Hernández.