ASÍ FUE NOMÁS
Por Alejandro Lavquén
Presupuesto de educación
La aprobación del presupuesto de educación 2012 por el parlamento –insuficiente y con letra chica- no debería extrañar a nadie. Primero fue aprobado por el senado gracias al apoyo tácito (no votar) de la Concertación y luego en la cámara baja gracias al voto de diputados interdictos que ignoraron las demandas de los estudiantes y del movimiento social, que pedían rechazar el presupuesto enviado por el ejecutivo. En comisión mixta sólo se vieron cuestiones baladíes, lo de fondo se le concedió al gobierno. Lo ocurrido volvió a demostrar que la elite política sólo responde a su clase, al neoliberalismo y a los intereses del empresariado y la banca. Nos parece, como planteamos en artículos anteriores, que el gran error de los dirigentes estudiantiles fue sentarse a conversar con el gobierno, y luego con los parlamentarios, en vez de jugársela con todo por agudizar la protesta social, incorporando a sectores obreros, campesinos, poblacionales, etcétera, que son los que sufren con máximo rigor los abusos del sistema económico imperante. La protesta social “en la medida de lo posible”, pidiendo autorización para marchar o cambiando los énfasis en los puntos solicitados en principio, no conduce a cambio alguno. Los verdaderos cambios se producirán cuando se tire al tacho de basura la Constitución de 1980 y seamos capaces de dar paso a una Constitución nacida desde una asamblea constituyente. Sólo en ese instante se podrá comenzar a construir una verdadera democracia y los estudiantes podrán acceder a una educación gratuita y de calidad. La elite política, con la complicidad de los medios de prensa, han sostenido majaderamente que “el gran logro de los estudiantes ha sido poner en el debate el tema de la educación, algo en que todo el mundo está de acuerdo”… ¿Basta con eso?... Consuelo para tontos…
El pinochetismo nunca se ha marchado
